Según encuestas nacionales públicas y privadas, el 56% de la producción de leche proviene del 87% del total de tambos. Este proceso de concentración y el cierre de empresas continuarán si no se interviene a tiempo. En ese universo están nucleados los tambos que producen menos de 4.000 litros diarios, a los cuales muchos referentes del sector califican como “de escala críticamente no sustentable”.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Muchas cosas, pero algunas distintas a las que hacemos siempre. Por ejemplo, hacer mucho más eficiente el subsistema alimentación.