El uso de inteligencia artificial (IA) comienza a transformar el negocio de la leche en Colombia, un sector estratégico que enfrenta uno de sus mayores desafíos históricos: predecir la oferta y la demanda de un producto altamente perecedero y sensible a la volatilidad.
De acuerdo con datos de la Bolsa Mercantil de Colombia, el país produce anualmente más de 7.000 millones de litros de leche, destinados en su mayoría al consumo interno, que ronda los 147 litros per cápita por año. A su vez, cifras del DANE indican que el sector generó más de 20.500 empleos entre directos e indirectos y aportó el 9,3% de la producción de la industria alimentaria, además del 0,3% del PIB.
Sin embargo, la cadena láctea enfrenta pérdidas significativas en las primeras etapas del proceso productivo, principalmente por deficiencias en recolección, almacenamiento y transporte, especialmente en regiones con infraestructura limitada. Esta fragilidad vuelve crítica la capacidad de anticipación.
IA para anticipar escenarios
En este contexto, la inteligencia artificial aparece como una herramienta clave. En diálogo con El Espectador, Rafael Álvarez Escobar, CEO de Alquería, explicó que uno de los mayores problemas del sector es el desequilibrio entre producción y consumo, que impacta tanto en productores como en consumidores.
Según detalló, la aplicación de modelos de IA basados en datos, algoritmos y análisis predictivo permitió a la compañía mejorar significativamente la precisión de sus proyecciones, optimizar la toma de decisiones y anticiparse a escenarios críticos del negocio.
“El impacto ha sido grande en los resultados de la empresa y nos permite asegurar disponibilidad del producto en el mercado, reduciendo quiebres de stock y mejorando la experiencia del consumidor”, señaló el directivo.
Además de la planificación productiva, la IA también se utiliza para mercadeo, análisis de comportamiento del consumidor y testeo de productos, lo que se traduce en estrategias comerciales más eficientes y focalizadas.
Brecha de consumo y desafío generacional
Pese a su relevancia, el sector lácteo colombiano aún tiene margen de crecimiento. La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo per cápita de entre 180 y 184 litros anuales, lo que deja una brecha de al menos 33 litros por persona respecto al nivel actual.
A esto se suma un desafío estructural: el envejecimiento de los productores rurales. En Colombia, la edad promedio de ganaderos y campesinos supera los 60 años, lo que pone en riesgo la continuidad del sistema productivo.
Frente a este escenario, Alquería impulsa programas como Vaca Madrina, junto con iniciativas desarrolladas con el SENA y el programa Herederos de Tradición, orientadas a fortalecer la gestión productiva, mejorar la competitividad y atraer a nuevas generaciones al campo.
Un cambio estructural
El avance de la inteligencia artificial no se limita al sector lácteo. Estudios recientes muestran que su adopción mejora la eficiencia operativa, la productividad y la sostenibilidad empresarial. En un contexto de alta incertidumbre, la IA empieza a marcar la diferencia entre reaccionar tarde o anticiparse al mercado.
En la lechería colombiana, esta tecnología ya no es una promesa futura: comienza a consolidarse como un factor estratégico para reducir la volatilidad, mejorar la competitividad y garantizar el abastecimiento.
Fuente: El Espectador – Diego Ojeda
https://www.elespectador.com/economia/la-ia-entra-al-negocio-de-la-leche-para-reducir-la-volatilidad-en-colombia/






