El productor lechero, Mario Layús, se refirió a las vicisitudes que atraviesa ese sector productivo en el Partido de Azul y admitió que se encuentran en una “posición incómoda”.
“Después de toda una vida trabajando en esto hace algunos meses inauguramos un tambo nuevo y estamos orgullosos de eso y de poder dar oportunidades a la gente. Y ahora y al cabo de unos pocos meses estamos pensando seriamente en la continuidad de la explotación de ese mismo tambo” explicó.
“Hace cien años que estamos en la actividad y siempre hubo cambios, pero nunca atravesamos una situación tan difícil como la que está atravesando la lechería hoy” agregó.
En ese sentido indicó que la lechería históricamente fue una temática sensible para la sociedad “porque se trata de un alimento primordial para los niños y para los adultos mayores”.
“Siempre fue sensible, pero en este momento y con esta política económica que se ha llevado adelante hasta ahora con tantos dólares que se fueron sin proyectos, sin programas ni innovaciones para ir tratando de salir del paso y poder conseguir los dólares, se ha ido cambiando mucho y hay como diez tipos de dólares. Y un negocio que los insumos los paga en dólares y vende sus productos en pesos es un negocio que prácticamente es imposible llevarlo adelante y eso nos está ocurriendo” añadió.
“Esto es un tema de logros en la vida y esto para mí es como un golpe muy bajo, que se le pagué así a alguien que invierte, que quiere progresar y que defiende su fuente de trabajo, y es un golpe bajo que es difícil de sobrellevar. No obstante eso, si bien ya hemos vendido el 10% de las vacas en ordeñe y estamos vendiendo los terneros vamos a seguir luchando para ver si esto cambia” acotó.
Consultado sobre la solución que podría tener el problema que viene arrastrando el sector lechero, consideró: “Siempre nos han catalogado de que los tamberos somo llorones pero la actividad acarrea una serie de inconvenientes que uno los sobrelleva porque está acostumbrado, desde la parición, la guachera y todas las enfermedades que tienen los terneros. Y la solución es que tengamos un precio de la leche acorde con la realidad”.
Por último y en relación a las expectativas que genera la nueva gestión presidencial que asumirá el próximo 10 de diciembre, expresó: “Creo que la economía debe dar un golpe de timón y se debe bajar tremendamente la inflación y contrariamente a lo que muchos técnicos del populismo decían que la inflación era buena para este país, la inflación es un flagelo terrible y sobre todo para las personas más necesitadas”.