La producción de leche en Argentina alcanzó un récord histórico en 2025, con un volumen total que representa el mayor nivel de la última década, consolidando así una tendencia de crecimiento sostenido en el sector tambero nacional. Según datos oficiales de la Dirección Nacional de Lechería de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, la producción total alcanzó 11.618 millones de litros, con un crecimiento interanual cercano al 9,7 % respecto a 2024, lo que marca no solo un récord de la década sino también el segundo mayor registro de toda la serie histórica nacional.
Este salto productivo se explicó por una combinación de factores estructurales: la incorporación de tecnología en los tambos, la mejora en las prácticas de manejo y alimentación, el acceso ampliado a financiamiento específico para el sector y una articulación más estrecha entre los productores y la industria. Herramientas como las líneas de crédito en valor producto habilitadas por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) facilitaron la inversión en infraestructura tambera, con más de 20.000 millones de pesos asignados, lo que a su vez impulsó aumentos significativos en la adopción de sistemas rotativos y tecnologías como robots de ordeñe.
La mejora ambiental y climática también contribuyó al récord productivo: mejores condiciones climáticas durante buena parte de 2025 favorecieron la disponibilidad de forrajes y la rentabilidad para los tambos, consolidando un contexto en el que la producción primaria logró sostener un ritmo de crecimiento robusto.
Este desempeño productivo tiene implicancias relevantes más allá de las cifras de volumen. El crecimiento de casi 10 % en litros totales y la consolidación de un récord en la última década son señales de una recuperación estructural del sector lácteo argentino, que venía de años de estancamiento relativo. Según estimaciones complementarias, los niveles alcanzados en 2025 reflejan una mejora sistémica que no solo responde a factores coyunturales, sino a inversiones productivas y adopción de buenas prácticas.
La participación de la provincia de Córdoba en este contexto es particularmente significativa. Su rol dentro de la cuenca lechera central de Argentina —junto con Santa Fe y Buenos Aires— la posiciona como líder en producción primaria, producto de su infraestructura, tejido tambero y concentración de tambos de mayor tamaño. El predominio de Córdoba en la producción responde a su capacidad de escala, a la concentración de rodeos lecheros y a una combinación de eficiencia productiva y disponibilidad de recursos forrajeros.
Además, la expansión de la producción tiene un efecto multiplicador sobre las exportaciones. Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones lácteas —medidas en litros equivalentes— crecieron alrededor de 13 % interanual, reforzando la creciente inserción del sector argentino en mercados internacionales y la diversificación de destinos comerciales.
Este panorama de crecimiento también coloca a Argentina como un actor estratégico dentro del entramado agroindustrial regional, capaz de generar empleo en zonas rurales, valor agregado y desarrollo territorial. La producción récord no solo impulsa la actividad primaria, sino que también se traduce en beneficios para la industria de procesamiento y cadenas complementarias, desde proveedores de insumos hasta logística y comercialización.
Desde una perspectiva de mercado global, los indicadores productivos argentinos —record productivo en leche, crecimiento de exportaciones y mejoras tecnológicas en tambos— son señales de que el país está posicionándose como un proveedor competitivo en un escenario internacional exigente. En un contexto donde la demanda de productos lácteos sigue evolucionando y diversificándose, el fortalecimiento de la producción primaria con récords sostenidos puede traducirse en oportunidades de valor agregado y acceso a nuevos mercados.
A corto y mediano plazo, el desafío para la lechería argentina será mantener este ritmo de crecimiento, profundizando la adopción de tecnología, ampliando el acceso al financiamiento y consolidando cadenas de valor que puedan competir tanto en calidad como en precio en mercados externos. A nivel interno, sostener la recuperación productiva requerirá políticas consistentes que fortalezcan la competitividad del tambo frente a costos de insumos y dinamismo de los mercados globales.
En síntesis, el récord histórico de producción de leche y el liderazgo sostenido de Córdoba no solo representan una buena noticia para la estadística sectorial, sino también una señal de que la lechería argentina puede desempeñar un papel más protagónico tanto en el mercado interno como en la escena internacional, siempre que se capitalice el impulso productivo con estrategia comercial y políticas de largo plazo.
Fuente: Comercio y Justicia –
La producción de leche bate récords y Córdoba mantiene su liderazgo
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