La producción en 2030 se estima en 162 Mt, de acuerdo con los datos del Informe de Previsiones Agrarias en la UE en 2020-30, que la Comisión Europea acaba de publicar.
En 2010-2020, el aumento de rendimiento lechero fue en torno al 20% (7.400 kg/vaca en 2020).
En esta década, el rendimiento medio de la UE debería seguir aumentando, pero a un ritmo más lento (en torno a un 12% ) hasta alcanzar los 8.300 kg/vaca. Este crecimiento va a ir progresivamente cerrando las diferencias de productividad entre los Estados miembros de la UE.
El menor crecimiento del rendimiento proyectado (1,4% anual) en comparación con años anteriores tiene su origen, en cierta medida, en una mayor segmentación. Se espera que la proporción de producción de leche ecológica sea del 10% en 2030 (3,5% en 2018), pero otros sistemas también podrían ganar (por ejemplo, a base de pastos, a base de heno, alimentados sin transgénicos). A pesar de la diversificación, se espera una reducción del censo lechero. Se estima en 2030 una cabaña de vacas lecheras de 19,2 millones de cabezas (7% por debajo de 2020).
Comercio
Se espera que la UE se mantenga como el mayor exportador de lácteos del mundo, ya que el crecimiento de la población y los ingresos podrían aumentar la demanda mundial de productos lácteos, a pesar de una creciente autosuficiencia en todo el mundo.
Se prevé que la industria del queso se beneficie al máximo de la leche adicional producida, impulsada por la demanda nacional y mundial. Se baraja que la UE represente el 49% de las exportaciones mundiales de queso en 2030.
En el caso de la mantequilla, tras los precios históricamente altos en 2017-2018 en la UE, se espera una estabilización entre 2020 y 2030, respaldado por el aumento de las ventas minoristas en la UE y una demanda de exportación constante.
Consumo
Se espera que el consumo per cápita de yogur y nata se mantenga estable. En el caso del yogurt, enfrentando a una competencia cada vez mayor de productos lácteos alternativos que están ganando popularidad (por ejemplo, skyr). El consumo de leche líquida es probable que disminuya pero a un ritmo más lento que en los últimos diez años (- 0,7%), gracias a la segmentación de los sistemas productivos.