Según explicaron desde la compañía, las razones de su salida no son un tema que solo estén vinculadas a la cuestión económica nacional. Aseguran que está direccionada a una mala aplicación del negocio en nuestro país.
Cabe resaltar que Lactalis es la mayor productora de lácteos del mundo, y la segunda alimentaria en Francia. Detrás de esta empresa sigue Danone, que de todas formas venía produciendo muy poco en el país y el año pasado vendió su planta. Se aclaró que Lactalis “es la número uno mundial, pero acá nunca fue un jugador de importancia. Si otra empresa se fuera del país tendría más impacto”.
A diferencia de Edding, que dejó la importación en manos de una empresa local, en este caso se desconoce si alguien seguirá importando los productos marca Président y Parmalat.
El proceso de Lactalis
Lactalis comenzó un proceso de desinversión luego de que en diciembre de 2022 adquiriera Dairy Partners America, joint venture de Fonterra y Nestlé. Por ellas pagó unos U$S136 millones y ya era dueña de la fábrica de quesos La Mucca, en el pueblo santafesino de Díaz, donde daba empleo a 85 personas. Pero los márgenes del negocio se contrajeron, y Lactalis primero se desprendió de esa planta y ahora de las oficinas que tenía en Buenos Aires. El comprador habría sido “un grupo rosarino”, pero no se sabe quién ya que sólo trascendió que la adquisición no estaría vinculada al sector de los lácteos.
Cabe destacar que un año antes, según el Global Dairy Top 20 anual de Rabobank, Lactalis superaba a Nestlé como el mayor productor de lácteos del mundo.
Tras vender la fábrica en Santa Fe trató de mantener el negocio con acuerdos de exportación con terceros que les permitieran obtener los dólares suficientes para poder importar. Todo esto en medio de las restricciones oficiales para comprar productos extranjeros.
Pero esta iniciativa llevada a cabo entre octubre y febrero últimos no prosperó, y por eso Lactalis decidió ahora bajar sus persianas e irse de Argentina. La compañía con sede central en el Viejo Continente ni siquiera optó por dejar en el país un distribuidor que comercializara sus productos.
De esta forma, Lactalis se suma a una larga lista de compañías que en los últimos años decidieron irse de la Argentina. Desde Falabella a Latam Argentina y desde la fabricante de celulares Brightstar hasta el supermercado Walmart. Es que, según explican, las empresas multinacionales se vieron afectadas por la pandemia y por la invasión de Rusia a Ucrania y, a la hora de reconsiderar sus estrategias de negocios, optaron por dejar de operar en nuestro país.
Pero más allá de eso hay otras razones. Una de ellas es la falta de previsibilidad, con un cambio constante de las reglas de juego. Y también pesan la débil seguridad jurídica, la alta inflación, las restricciones a las importaciones y la imposibilidad de girar divisas al exterior.