En la madrugada del miércoles el tambo del Establecimiento Don José estaba destrozado. A la noche, gracias a la ayuda de colaboradores y vecinos las vacas ya estaban siendo ordeñadas.
Como en muchos puntos de Rivadavia el viento dejó su huella en el establecimiento del productor Juanjo Ubize. “Angustia, desconcierto, confusión esto es lo qué sentíamos hoy a la madrugada … el tambo del establecimiento Don José destruido por el viento”, comentaba su esposa, Graciela de la Mata.
Pero nadie se dio por vencido. Desde antes que las agujas dieran las 4.30 de la mañana se pusieron manos a la obra. Propietarios, colaboradores, a los que se sumaron los vecinos amigos se pudieron a trabajar. No había tiempo para lamentarse porque las vacas necesitaban ser ordeñadas cuanto antes. A las 22.30 hs. todo volvía a cierta normalidad. Según explicó Ubize a tiempodeloeste.com sólo se perdieron dos turnos de ordeñe.
“Durante 15 hs. continuas colaboradores y amigos trabajaron sin parar para reconstruir las instalaciones, a las 22.30 hs. comenzaron a ordeñar”, destacaba Graciela. “Les estamos muy agradecidos”, apuntaba. Juanjo también destacó el trabajo conjunto.
Había sido premonitorio el mensaje de Sandra Andrés, cuando todo era desazón: “Ayy Graciela….que amargura!!!! Confíen en que de los momentos más difíciles también surgen cosas buenas…. Fuerzas!!! Estoy para colaborar en lo que esté a mi alcance”. Se ve que muchos pensaron igual. Y así fue.
