Tras la crisis del mercado de los productos lácteos que afectó a los productores de la UE por unos precios más bajos en 2015-2016, la Comisión Europea compró de 2015 a 2017 un total de 380.000 toneladas de leche desnatada en polvo mediante intervención pública. El objetivo era estabilizar el mercado y contribuir a los ingresos de los ganaderos.
A partir de finales de 2016, la Comisión abrió un proceso de licitación mensual y posteriormente bimensual para vender con cuidado los productos en el mercado sin perturbar este último.
Phil Hogan, comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, ha declarado lo siguiente: «La venta realizada hoy de las últimas existencias públicas de leche desnatada en polvo cierra un capítulo. La eliminación de las existencias, sin efectos en el precio de la leche desnatada en polvo, es un indicio de la paciencia y la prudente gestión de la Comisión en todo el proceso desde 2015. Los resultados de las acciones de la Comisión son unos precios más elevados y un mercado estable. Una vez más, la Comisión Europea ha demostrado su compromiso y solidaridad con los agricultores europeos y que los apoya en tiempos de crisis. También ilustra la necesidad y eficiencia de los instrumentos de la Política Agrícola Común. Unas herramientas adecuadas actuaron como una red de seguridad vital durante un período de grandes perturbaciones del mercado y su despliegue correcto y oportuno ha contribuido a garantizar la viabilidad de cientos de miles de productores de leche europeos».
Dos años y medio después de la primera licitación pública, las existencias públicas están ahora agotadas y el precio de la leche ha subido bastante, pasando de 26 céntimos el kilo en el verano de 2016 a 34 en mayo de 2019.