Los clientes, acuden con sus envases para, como se hacía antes, llevarse la leche diaria a sus casas.
La leche, si se mantiene refrigerada, puede consumirse en siete días, nos cuentan las propietarias.
Además de leche, venden yogur, tartas, queso y otros productos, eso sí, productos naturales, hechos a la antigua usanza.