“Hoy la participación del productor en el precio final de la leche está en el máximo histórico para el mercado interno y a pesar de eso se escucha en el sector primario que no se llega a cubrir los costos de producción. Realmente el precio pagado por la leche subió lo mismo que la inflación y el tipo de cambio, e incluso más, sin embargo, cuando se evalúa el costo de producir leche el mismo subió un 65% por una cuestión ajena a la lechería, como la suba en los precios internacionales del maíz y la soja que son parte principal de la alimentación de los animales”, dijo el dirigente al portal.
Giraudo apuntó otro aspecto ajeno al sector que influye en los números en rojo: la suba de la soja “impacta sobre los contratos de arrendamiento, ya que el 50% de la superficie alquilada por los tambos están atados al valor del quintal de soja. Debido a esto los costos de las producciones tamberas crecieron en demasía”.
El precio de la leche al productor tuvo una mejora interanual del 44,5%, y el valor de salida de fábrica (al que vende la industria), se incrementó en un 35,1% y los precios finales (promedio de ambos mercados antes de impuestos a la venta), subieron 26,3%.
Asimismo, la participación del sector primario a abril sobre el precio final de la leche en las góndolas ronda el 37,6%, porcentual que exhibió una mejora de 3,1 puntos en la comparación interanual. La industria en tanto presentó una participación del 27,8%, con un retroceso de casi 2 puntos porcentuales y el sector comercial perdió unos 5,4 puntos porcentuales tras alcanzar una participación del 18,5%. En tanto, la participación del Estado alcanza el 16,2% (solo considerando impuestos a la venta), apuntó el medio como conclusión.