Actores del sector comercial y de la industria coinciden en que la “necesidad de pagar mejor la leche, y la fuerte baja de la producción, con aspectos estacionales y coyunturales que influyen”, están empujando fuerte los precios de los lácteos en puerta de fábrica hacia arriba. A la vez hay que enfatizar que ningún eslabón tiene disposición a reducir márgenes, por ende hasta que el consumidor siga legitimando estos precios en la góndola, los valores pueden seguir subiendo.
Un grupo de industriales consultados por TodoAgro fue coincidente: “Los precios van a seguir subiendo, porque no hay leche, y hoy los compradores no preguntan precio, solo se preocupan por el abastecimiento de mercadería. Los precios que estamos logrando son similares a los de las primeras marcas, y es obvio que cuando aparezca leche, la distancia entre ambos precios volverá a la normalidad”, dijeron a modo de resumen
Desde el sector comercial, Víctor Palpacelli, presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Córdoba (Casac) señaló que los lácteos, entre otros alimentos registran fuertes aumentos. La baja en la producción y la inflación explican en parte estos incrementos. “Venimos en los últimos días con aumentos, y se sostienen así en los últimos 60 días, motivado principalmente por faltantes en la oferta del producto, y eso incide directamente en los precios”, indicó.
-¿Por qué faltan lácteos en el mercado?
-La explicación que nos han dado es que han habido problemas en las zonas de producción por diversas razones. Por razones climáticas y por faltante de tambos debido al abandono de la actividad. Esas son las razones que se nos dan.
-¿Y en otros productos lácteos se observa una situación parecida?
-Estamos notando que hay una menos oferta en quesos y en algunas mantecas, pero las restricciones están principalmente en quesos.
-Se han registrado aumentos de precios en el sector mayorista, ¿esto implica que debemos esperar aumentos en los precios de los lácteos en los próximos días?
-Los aumentos que regularmente se están dando indica que los precios se mueven, que la inflación no cede. Ese es el principal flagelo que tenemos pues sabemos cómo impacta en el consumo. En las cadenas regionales nos organizamos para evitar el traslado directo de los nuevos precios, pero esta actitud no se puede sostener durante mucho tiempo y de allí que se deslicen los precios al consumidor y por ende se retraiga la demanda.
En diálogo con el programa Bicho de Ciudad que se emite por AM 930 Radio Villa María, Palpacelli señaló que es muy notable la retracción del sector que se manifestó antes en la elección de segundas marcas por parte del consumidor, acompañado por un rediseño de las estrategias alimentarias, relevando proteínas por otros alimentos, en muchos casos perdiendo valores nutricionales. “En muchos casos hemos detectado una migración de los consumidores a alimentos derivados de la harina, como un modo de paliar las dificultades para mantener la estrategia alimentaria”, apuntó el presidente de la Casac.
-¿Cómo se comportan los Precios Cuidados en este contexto?
-Algunas cadenas, principalmente las que tienen centros de distribución en Buenos Aires pueden sostenerlo, mientras que quienes llegan hasta aquí lo hacen con costos diferenciados, principalmente por el transporte y otros extras administrativos. Es por ello que es difícil en algunas cadenas mantener lo acordado en precios con el Gobierno.
Como parte de un círculo que cierra que cierra, Palpacelli señala que si bien no hay un crecimiento en la tasa de despidos en la cadenas de valor alimentarias, “los puestos de trabajo que se caen no tienen un relevo inmediato, y sí se observa un recorte de horas extras. Los salarios se pagan según lo convenido pero la industria y la comercialización están haciendo muchos esfuerzos para honrarlos”.