Aunque es común pensar que el queso no caduca debido a los hongos y mohos que a menudo lo caracterizan, es crucial entender que algunos quesos sí expiran mientras que otros simplemente maduran o tienen una fecha de consumo óptimo.
Según la doctora María Manuela Hernández, experta de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), existen más de mil tipos de queso, desde frescos con una fecha de caducidad clara hasta curados que solo tienen una fecha de consumo preferente.

La diferencia entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente
La distinción entre la fecha de caducidad y la de consumo preferente es esencial: la primera indica cuándo un producto puede volverse peligroso para la salud, mientras que la segunda señala cuándo comienza a disminuir su calidad sin riesgo de intoxicación.
Los quesos como el manchego o el parmesano, que se transforman con el tiempo, generalmente tienen una fecha de consumo preferente. Sin embargo, la doctora advierte contra el consumo de queso con moho o hongos superficiales, ya que pueden producir micotoxinas dañinas.