Los ambientes tendrán un sistema de ordeñe robotizado, las vacas tendrán un sector de alimentos de consumo programado y contará con un sistema de efluentes residuales generados por el galpón.
La limpieza se va a hacer con agua recuperada, con sistema de inundación y todos los efluentes serán reutilizados: la parte liquida para volver a higienizar los pisos de los galpones luego de un tratamiento, y la parte sólida para generar bioenergía a través de un biodigestor.
Ércole Felippa, presidente de la Cooperativa de Tamberos, señaló: «Dentro de nuestros objetivos estratégicos está el de generar mecanismos para contener a aquellos productores que por distintas razones deben abandonar la actividad. Por eso hemos creado herramientas para que sigan dentro del sistema, como este tambo asociativo plenamente robotizado, que nos va a permitir producir un volumen importante de la leche que la cooperativa procesa actualmente».
Esto va a tener un efecto directo sobre la generación de mano de obra en la zona y un impacto en la calidad de la leche, en la estabilización de la leche producida.