Como repaso de ese camino, el CEO de MSU Group confió que la etapa más difícil fue “la crisis de crecimiento, ese momento en que la empresa no es ni chica ni grande, cuando está en la mitad del río”. Es esa transición en que la sociedad no tiene el valor de flexibilidad y adaptación de chico ni el beneficio del grande por su estructura de capital y equipo de management, lo que se produjo tras “sufrir un crecimiento muy vertiginoso en el que se sintió que la empresa no era tan eficientes como los años anteriores y obligó a focalizarse a poner un plan estratégico y de planificación de largo plazo con diversificación de zonas y cultivos”.
En ese proceso llegó MSU Energy, que hacia 2013 se lanzó con un proyecto de bioetanol que surgió a partir del análisis de casos de éxito muy interesantes como el de la compañía Bio4, en la ciudad cordobesa de Río Cuarto, que finalmente no se concretó. La búsqueda de un socio internacional permitió alcanzar un acuerdo en 2022 con GE (la ex General Electric) que acompañó el ingreso de MSU en la generación de energía renovable renovables con el foco de inversión en solares del norte del país.
“Agro y energía son dos negocios bien distintos, con estructuras diferentes. En energía manejamos una deuda de más de 1000 millones de dólares estructurada en el mercado de capitales, lo que da idea de la magnitud del capex de los últimos 10 años. En agro deuda neta cero”, graficó.
Hoy la empresa está embarcada en un hito para su historia que le permitirá convertirse de un productor primario a uno agroindustrial con la construcción de un proyecto de maní en el sur de la provincia de Santa Fe, con una inversión de 110 millones de dólares. “Intentamos copiar lo mejor posible lo que están haciendo colegas nuestros, y en base a esa experiencia apuntamos al mercado premium de exportación de Europa”, precisó Uribelarrea.
Como uno de los grandes actores de la actividad productiva del país, el líder de MSU no evitó una definición sobre la realidad del país: “Soy un fanático de la Argentina como un país espectacular. Si logramos estabilidad macro económica el futuro es espectacular. La sociedad está apoyando un ajuste importantísimo como pocas veces vimos y así todo apoya, el sinceramiento de tarifas y equilibrio fiscal me ilusiona como primer paso”.
Es necesario en ese sentido, “esperar a que se sigan acomodando variables y lograr un país con estabilidad macro sin inflación. Hoy en muchos sectores tenemos menos rentabilidad que antes pero a futuro se va a traducir que en el tiempo sea más rentable para todos, porque sigue habiendo oportunidades y puede haber más oportunidades, nada es color de rosa”.