Después de un 2019 considerado “bueno” en términos generales por el repunte en el precio del litro de leche y por el incremento en la producción que los analistas fijan en el 10%, la producción lechera argentina atraviesa un 2020 con altibajos en el que se percibe cierto retroceso del terreno ganado, a lo que se le suma el Covid y su probable gravitación en el precio internacional.
Matías Peluffo es el presidente de la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste, una entidad sectorial fundada hace casi 2 décadas para defender los intereses de los productores lecheros en la región más importante. Esta es la cuenca lechera más destacada de la provincia, la que aporta la mayor cantidad de litros al mercado interno y genera divisas con exportaciones.
Como si fueran pocos los sobresaltos en toda actividad productiva, este año se sumó el Covid. ¿Cómo afectó a la producción lechera? “Se tomaron todas las medidas para prevenir contagios en los tambos que fueron pocos afortunadamente” respondió Peluffo.
28 distritos
La Cámara se fundó en 2002 y reúne a 28 distritos. “Surgió en plena crisis lechera, había productores que creyeron que era importante fundar una cámara empresarial para la región para tratar temas específicos de la lechería” recuerda hoy el titular de la misma.
El límite de este conglomerado es hacia el norte General Villegas y Alem; al sur llega a Coronel Pringles y Tornquist; al este a 9 de Julio y Bolívar, y al oeste, a La Pampa. Y Trenque Lauquen es el distrito con mayor cantidad de tambos, reúne en su geografía al 20% del total de los establecimientos. “Tenemos una reunión que le llamamos junta de representantes, en que nos reunimos una vez por mes y cada distrito designa a un tambero que lo representa, tratamos temas sectoriales y la comisión directiva se renueva cada 2 años”, explica el entrevistado.
El precio
El precio del litro de leche es siempre la mayor preocupación. “Los precios se forman desde el consumidor y de ahí se empieza a restar hasta llegar al precio de la materia prima. En el medio están todas las cuestiones del país y la cadena. Existe una alta carga impositiva, con problemas de infraestructura e inestabilidad”, se marca.
La actividad lechera tiene “una característica de largo plazo que necesita estabilidad entonces la inflación y la devaluación perjudican. La cadena está poco organizada y muchas veces hay conflictos entre la industria y la producción”, describió el productor.
Hoy el precio “es bajo”. Su relación con el dólar es de 24 centavos y “se cree que debería estar arriba de 30 para que sea rentable”. Hace un año “estuvimos en 35 centavos, el 2019 fue un año bueno, aumentó el 10% la producción”, se remarcó.
Respecto a este momento del año, dijo: “Estamos atravesando el pico de producción del país y no aparece un excedente de producción, entonces estamos esperando algunas señales de suba por parte de la industria, pero hoy la situación es mala”.
Cuando se le pidió una proyección para el resto del año, sostuvo que “es difícil proyectar porque dependemos del consumo interno y de la exportación, aparentemente el mercado exterior está firme, pero la incertidumbre es qué pasará con la capacidad de compra de los argentinos”. También instó a poner en debate las retenciones que pagan el queso y la leche en polvo.