En Nuevo Torino, provincia de Santa Fe (Argentina), la lluvia trajo más que agua al tambo familiar de **Iván y su familia: generó esperanza productiva en un contexto de desafíos constantes para la producción lechera local y regional.
El registro de 57 milímetros de lluvia —una caída que, para muchos es solo un número— representó un alivio significativo tras semanas de incertidumbre climática. En sistemas lecheros basados en base forrajera, la humedad del suelo y la disponibilidad de pasto son factores críticos: más pastura significa mejor alimentación para el rodeo y, en consecuencia, un impacto positivo en la producción de leche.
Pero la lluvia no fue lo único que marcó el día: casi en simultáneo, tres vacas parieron, sumando tres terneros al rodeo. Para un tambo de escala familiar, cada nacimiento es una señal de continuidad productiva y un paso adelante en la renovación del stock ganadero, lo cual es clave para la actividad tambera.
La familia, encabezada por Iván, con el acompañamiento de sus padres —Miguel y Mónica— vive la lechería como un proyecto personal y productivo. La lluvia repone no solo agua en los perfiles del suelo sino también ánimo en una rutina marcada por la incertidumbre económica y climática: el ordeñe diario, la alimentación, el control sanitario y la limpieza de corrales continúan siendo trabajo constante.
“Cada milímetro pesa”, describen los productores locales. La sensibilidad de los sistemas con base forrajera hace que una mejora hídrica —aunque modesta— tenga efectos en la calidad y cantidad de pasturas, lo que a su vez influye en la disponibilidad de alimento para el rodeo y, potencialmente, en la producción láctea inmediata y futura.
Esta historia de resiliencia rural no minimiza los desafíos estructurales que enfrentan los tambos de pequeña escala: los costos de producción, la volatilidad de los precios de la leche en tranquera y los factores climáticos siguen siendo variables complejas que penden sobre la cadena productiva. Sin embargo, la combinación de lluvia, nuevos nacimientos y voluntad de trabajo diario simboliza, para esta familia y muchos productores puntuales de la región, una señal de que la vida productiva continúa y resiste ante las adversidades.
📎 Fuente: El Litoral (Santa Fe, Argentina)
🔗 https://www.ellitoral.com/campolitoral/tambo-nacimientos-nuevotorino-produccion_0_GIINnwMTQV.amp.html






