La empresa radicada en Progreso, Santa Fe, procesa 250.000 litros diarios y exporta a más de 20 países. La nueva planta de tratamiento de efluentes por barros activados reduce la carga contaminante en un 97%, alineándose con las crecientes exigencias de responsabilidad social europea y regional.
En un contexto de márgenes ajustados y alta presión de costos, Pampa Cheese reafirma su modelo de negocios basado en la eficiencia productiva y la sostenibilidad. La compañía, única industria de la localidad de Progreso, ha puesto en marcha una de sus inversiones ambientales más significativas: un sistema biológico de tratamiento de efluentes que garantiza la viabilidad operativa a largo plazo y fortalece su competitividad en los mercados internacionales.
Innovación en el tratamiento de efluentes
El corazón de la nueva inversión es un sistema de barros activados compuesto por cuatro reactores biológicos. Esta tecnología permite una depuración de alta eficiencia:
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Reducción de DQO: El proceso logra transformar un efluente con 2.000 mg/l de Demanda Química de Oxígeno (DQO) a solo 50 mg/l a la salida, cumpliendo con los estándares hídricos más estrictos.
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Inversión y Operación: El proyecto demandó US$ 1 millón de capital inicial y conlleva un costo operativo mensual de aproximadamente $3 millones.
Certificaciones de Mercado: Aunque no es una exigencia global generalizada, clientes estratégicos (especialmente en Brasil) ya solicitan acreditaciones de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) como condición de compra.
Modelo de negocio: Volumen y eficiencia energética
Pampa Cheese procesa diariamente 250.000 litros de leche, lo que se traduce en una producción de 25.000 kilos de muzzarella por jornada. Su estrategia se apoya en tres pilares:
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Matriz Energética Sustentable: La firma ya cubre el 50% de su consumo eléctrico con energías renovables adquiridas en el mercado mayorista, buscando previsibilidad ante los vaivenes tarifarios.
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Cultura Organizacional: Más allá de la tecnología, la dirección destaca el compromiso de su equipo de 55 colaboradores directos como la verdadera ventaja competitiva.
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Estructura de Costos: Con la materia prima representando el 70% del costo total, la eficiencia en cada etapa del proceso es vital para sostener las exportaciones al sudeste asiático y Latinoamérica.
Proyectos de automatización y valorización de residuos
A pesar de operar al límite de su capacidad instalada, la empresa proyecta nuevas mejoras técnicas para el corto plazo:
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Final de línea: Automatización de los procesos de envasado y encajonado para optimizar tiempos logísticos.
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Reconversión Térmica: Migración de la caldera de leña hacia el uso de pellets, mejorando la huella de carbono del procesamiento.
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Economía Circular: Mejora en el tratamiento de los barros residuales para generar valor agregado a partir de los desechos del proceso biológico.
Fuente: TodoLechería






