El anuncio del Grupo Gloria (Gloria Foods) de suspender su línea de negocio de leche en Colombia ha trascendido lo industrial para convertirse en un tema de agenda nacional. Tras confirmarse que la compañía dejará de procesar leche líquida para enfocarse en otros alimentos, el presidente Gustavo Petro utilizó sus canales oficiales para analizar las causas y proponer un cambio de modelo en el sector.
La visión del Gobierno: Del escándalo a la soberanía alimentaria
La reacción del mandatario colombiano vinculó la salida de la multinacional con las recientes sanciones por la adición de lactosueros en productos comercializados como leche pura. Según Petro, el mercado lácteo debe reconfigurarse para proteger tanto al consumidor como al pequeño productor.
“La salida de empresas que no cumplen con los estándares debe ser vista como una oportunidad para que el campesinado y las cooperativas lácteas asuman un rol protagónico”, sugirió el presidente, enfatizando la necesidad de fortalecer la industrialización local sin depender exclusivamente de grandes capitales extranjeros.
Reconfiguración de la planta de Cogua
Como informó oportunamente eDairyNews, Gloria Foods procederá al cierre parcial de sus operaciones de procesamiento de leche en su planta de Cogua. La estrategia de la firma peruana ahora apunta a concentrar sus recursos en categorías de mayor margen de crecimiento, como las bebidas vegetales y jugos, donde mantiene marcas con fuerte posicionamiento como California.
El desafío para los productores locales
La retirada de un comprador del volumen de Gloria genera incertidumbre inmediata en las cuencas lecheras que abastecían a la compañía. Si bien el Gobierno propone un modelo cooperativo, el sector industrial advierte que la transición requiere de inversiones masivas en infraestructura y logística para que los productores puedan procesar y comercializar su propia leche de manera competitiva.






