Pesa 780 gramos y la particularidad es que en su interior trae una cuajada campesina entera y, como si fuera poco, también queso mozarella y costeño, que al morderlo generan “una emoción que nunca voy a olvidar”, cuenta el influenciador gastronómico Tulio Zuloaga, que lo define como bollo pesado y tibio que encanta por su crudeza y rusticidad. “Yo lo llamo el delicioso quesudo”.
A San Félix, a tan solo 40 minutos de Medellín, ya los turistas no solo llegan atraídos por los miradores naturales sobre el Valle de Aburrá y los vuelos en parapente, sino que arriban en busca de este pan y su sonoro nombre.
La historia del chocha comenzó hace siete años cuando el panadero Alejandro Muñoz, nacido en el alto de Boquerón, en la antigua Vía al Mar (donde aprendió a hacer pandebonos y pandequesos), inició su negocio con la venta de un pan redondo que él llamaba “sorpresa”, porque venía relleno de carne.
El nombre
En el proceso de preparación de esa propuesta, Alejandro quiso improvisar y decidió no rellenarlo con carne desmechada, sino con una cuajada que preparan especialmente para su establecimiento, y tras varias pruebas encontró la fórmula perfecta para que quedará esponjoso, sin que la cuajada se saliera o el pan quedara húmedo.
“Cuando lo vi así todo bonito, redondito, sobre una mesa, se me ocurrió el nombre…”, dice que es porque se asemeja a la viejas vasijas de barro que las abuelas usaban para servir las sopas y los sancochos, aunque reconoce, entre risas, que el nombre se presta a otras interpretaciones y doble sentido en esta región.
Sobre su proceso añade que es muy sencillo, que se trata de un pan muy aliñado (ahí está su secreto), que requiere dejar en reposo la masa y luego llevarla al horno durante 20 minutos.
Tulio señala que parte de la masa queda un poco cruda “lo que le da un sabor especial, que brinda una experiencia muy diferente ante otros tipos de panes”.
Hoy están vendiendo entre 300 y 350 panes diarios, en dos presentaciones: el grande de 780 gramos, que cuesta 11.000 pesos, y el de 195 gramos que vale 3.000 pesos. Y aunque ya no vende el sorpresa sí ofrece otras novedades como las garosas, una arepa horneada con queso costeño y mozarella.
Bajaron de San Félix
Gustavo Gutiérrez, quien es el yerno de Alejandro, llegó a Panchocha hace cuatro años para encargarse de los temas administrativos y de producción, cuenta que se mejoraron todos los procesos y se modernizaron los hornos, tanto así que decidieron expandir la marca y desde el año pasado abrieron una sucursal en Envigado.
Panchocha es un negocio familiar, en el que no solo trabaja el yerno de Alejandro, sino también su esposa y su suegra.
Con acento
Juan Marín Garat es un empresario argentino, radicado en Medellín, que se volvió socio del establecimiento. “Me parece interesante su tamaño y forma, es un pan para compartir y generar momentos inolvidables en compañía de la familia o amigos, acompañado con un chocolate caliente, esa combinación es el plan ideal”, señala Garat, al que aún hoy el nombre le genera sonrisas. “Es difícil de olvidar”.
El empresario dice que de este tipo de preparación no tiene registros en otras partes del mundo y que es muy propio de Antioquia, en especial de esa zona de San Félix y San Pedro.
En este mirador natural que hace parte del municipio de Bello, no solo podrá probar este quesudo con chocolate, sino que tendrá la opción de volar en parapente, montar a caballo o continuar el viaje hacia el norte de Antioquia, a la zona lechera, a la de los paisajes que mucho comparan con Suiza, y descubrir destinos para disfrutar la naturaleza.
CÓMO LLEGAR
Panchocha, su sede principal, está ubicada en el kilómetros 5 de la vía a San Pedro, justo antes de llegar al peaje, en una zona que se ha afianzado en el tema del turismo, en especial en deportes extremos como el salto en parapente. Es también la puerta de entrada a la región Norte del departamento reconocida por su producción lechera y paisajes que muchos asemejan con Suiza.
Se llega, además de San Pedro, a municipios como Entrerríos, Santa Rosa de Osos, Belmira y Donmatías, destinos muy buscados por lo amantes de la pesca.