Los probióticos se han convertido en un tema central en nutrición, impulsados por su presencia creciente en alimentos, suplementos y nuevas tendencias de la industria alimentaria. Sin embargo, aún persisten dudas sobre su función, sus beneficios y su diferencia con los prebióticos. Para aclararlo, Oriana Monsalve, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello (sede Viña del Mar), entregó cinco claves esenciales para comprender su impacto en la salud.
1. ¿Qué son los probióticos y en qué se diferencian de los prebióticos?
“Los probióticos son microorganismos vivos que, en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud”, explica Monsalve. Su uso en alimentos es seguro desde hace más de cien años, especialmente en productos lácteos y fermentados.
Los prebióticos, por su parte, son carbohidratos fermentables —como inulina y FOS— que alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino. Están presentes en alimentos como alcachofas, achicoria y acelgas.
2. ¿Por qué los probióticos son importantes?
Los probióticos cumplen un rol clave en la relación entre microbiota intestinal y sistema inmune. Ayudan a modular la respuesta inmunológica, reducir la inflamación y fortalecer la barrera intestinal, impidiendo el avance de patógenos.
Además, la evidencia muestra que su influencia va más allá del intestino: también estarían ligados a la salud oral, femenina e incluso mental, dada su relación con la ansiedad y la depresión.
3. ¿Dónde se encuentran de forma natural?
Están presentes en alimentos fermentados como yogur con cultivos vivos, kéfir, chucrut y kimchi. También se añaden a bebidas vegetales, cereales y fórmulas infantiles gracias a la innovación de la industria.
La académica advierte que no todo alimento fermentado es automáticamente probiótico: debe contener microorganismos vivos que sobrevivan el proceso digestivo y generen un beneficio comprobado.
Los probióticos también se encuentran en suplementos nutracéuticos, recomendados en casos de desequilibrio intestinal o tratamientos que afecten la microbiota.
4. ¿Es necesario usar suplementos?
En personas sanas, la dieta es suficiente. “Los alimentos fermentados aportan probióticos naturales y otros nutrientes que los suplementos no incluyen”, indica Monsalve.
Los suplementos se aconsejan en situaciones específicas, como tratamientos con antibióticos, diarreas agudas, síndrome de intestino irritable, alergias o disbiosis intestinal, siempre bajo supervisión profesional.
5. ¿Todos pueden consumir probióticos?
Aunque son seguros para la mayoría, existen excepciones. Las personas inmunodeprimidas requieren supervisión médica, y se debe tener precaución en casos de alergias o tratamientos inmunosupresores.
Consumo informado para aprovechar sus beneficios
Los probióticos pueden ser aliados valiosos para la salud intestinal, inmune y general, pero su uso debe ser informado. Elegir alimentos fermentados con cultivos vivos, utilizar suplementos cuando corresponde y contar con orientación profesional permite aprovechar sus beneficios reales y evitar expectativas poco realistas.
Fuente: El Mostrador






