Un análisis reciente sobre la distribución de ingresos dentro de la cadena láctea revela que los productores primarios están perdiendo participación en el reparto de beneficios, aun cuando los precios finales de los productos lácteos en góndola muestran recuperaciones parciales o aumentos en distintos mercados. La situación reaviva un debate antiguo sobre la equidad distributiva entre tamberos, industrias y comercializadores dentro de la cadena de valor.
Según especialistas consultados, el aumento de costos de producción —incluidos alimentación, energía y logística— ha erosionado la rentabilidad del tambo en un contexto donde los precios de venta al consumidor final no necesariamente se traducen en mayores pagos por litro de leche cruda al productor. Esto ocurre incluso cuando se observan incrementos en categorías de productos lácteos como quesos, yogures o leche fluida premium.
El fenómeno de dispersión de beneficios responde a múltiples factores estructurales. Por un lado, la transmisión del precio internacional hacia las cadenas locales suele verse diluida por costos intermedios, márgenes comerciales y acuerdos de precios entre industrias y distribuidores. Por otro, la falta de mecanismos claros de acople entre precio final y precio pagado al productor profundiza asimetrías que pueden persistir aun cuando la demanda interna muestra señales de recuperación.
Para los tamberos, esta dinámica genera una tensión creciente: mientras sus costos operativos continúan subiendo por presiones inflacionarias y factores climáticos, la porción del valor que reciben por su leche cruda tiende a estancarse o incluso disminuir en términos reales.
Este escenario se ve agravado por la creciente competencia con productos importados o sustitutos industrializados, que pueden fijar referencias de precio más bajas en el mercado doméstico y presionar hacia abajo los parámetros de negociación de la leche cruda.
Desde la perspectiva de la industria láctea, la variación de los márgenes y la estructura de costos internos incide en la configuración de precios de venta, pero también en la asignación de beneficios entre los eslabones. Empresas con mayor poder de mercado o acuerdos contractuales más sólidos a menudo logran trasladar parte de sus costos a los precios de góndola, sin necesariamente ajustar en la misma proporción los pagos a sus proveedores de leche.
A corto plazo, la persistencia de estas diferencias puede influir en negociaciones más tensas entre asociaciones de productores y industrias, con pedidos de mayor transparencia y mecanismos de ajuste de precio que contemplen los costos reales de producción. A mediano plazo, especialistas advierten que sin correcciones estructurales, la rentabilidad del tambo podría seguir deteriorándose, afectando la sustentabilidad del sector primario dentro de la cadena.
Fuente: Infobae – El productor de leche pierde en el reparto de beneficios
https://www.infobae.com/revista-chacra/2026/02/05/el-productor-de-leche-pierde-en-el-reparto-de-beneficios/






