Los productores de leche de Bolivia se declararon en estado de emergencia productiva y demandaron un incremento del precio del litro de leche cruda a Bs 7 (bolivianos), argumentando que los costos actuales de producción —alimentación, energía, insumos veterinarios y transporte— han aumentado a niveles que el precio vigente ya no cubre. La medida fue anunciada el 22 de enero de 2026 desde Cochabamba, uno de los centros lácteos más importantes del país.
En su reclamo, los productores señalaron que varias unidades productivas están cerrando y que esta tendencia genera no solo pérdidas económicas sino también desempleo rural y reducción de producción de leche a nivel nacional. La declaración de emergencia refleja la tensión estructural de la cadena láctea boliviana, donde los márgenes están estrechos y la rentabilidad productiva se deteriora debido a la creciente brecha entre el costo de producir leche y el precio que se paga al tambero.
Contexto del reclamo: mercado y precios
Actualmente Bolivia opera bajo bandas de precios regulados para la leche cruda fijadas por el gobierno, que suelen ubicarse por debajo de los Bs 5 por litro, dependiendo de la región, lo que muchos productores consideran insuficiente para sostener un negocio rentable sin subsidios ni mecanismos de ajuste automático por inflación o variación de costos. (turn0search10)
El pedido de llevar el precio a Bs 7 por litro responde a una evaluación del sector sobre su estructura de costos, que incluye alimentación de bovinos, combustibles más caros y la falta de subvenciones previas que anteriormente ayudaban a amortiguar estos incrementos. La propuesta se viene discutiendo desde finales de 2025, con gremios lecheros de departamentos como Cochabamba, Santa Cruz, Beni y Tarija articulando posiciones y planteos al gobierno.
Emergencia productiva y efectos estructurales
El estado de emergencia declarado por los tamberos busca poner en agenda nacional la crisis de rentabilidad de la producción láctea, con efectos potenciales en sectores conexos como la industria de derivados lácteos, la comercialización y la gastronomía local. Los productores sostienen que mantener precios demasiado bajos no solo afecta a quienes producen leche cruda, sino que también repercute en el abastecimiento de leche para la industria y en la estabilidad de los mercados regionales de productos lácteos.
Además, este reclamo se da en un contexto donde muchos productores han expresado la necesidad de actualizar las bandas de precios oficiales o incluso de eliminarlas para permitir una mayor flexibilidad de mercado que refleje las variaciones reales de costos y demanda, algo que, según el sector, podría favorecer la sostenibilidad.
Implicancias para el mercado lácteo
La situación en Bolivia refleja un desafío común en muchas economías lecheras: balancear entre regulación de precios para proteger al consumidor y garantizar rentabilidad para el productor. Cuando el precio al productor se mantiene artificialmente bajo o sin mecanismos de ajuste eficientes, la producción puede contraerse o volverse menos competitiva, lo que termina afectando la disponibilidad y la calidad de la leche cruda y sus derivados en toda la cadena productiva.
En una perspectiva regional, la demanda de precios más altos al productor también podría influir en discusiones comerciales y de política sectorial entre productores, industrias y gobiernos, especialmente en países con mercados lecheros altamente regulados o con elevados costos de producción.
Fuente: ATB Digital – Bolivia – Productores de leche piden subir el litro a Bs 7 y se declaran en emergencia
https://www.atb.com.bo/2026/01/22/productores-de-leche-piden-subir-el-litro-a-bs-7-y-se-declaran-en-emergencia/ (turn1view0)






