En la provincia de Guanacaste (Costa Rica), pequeños productores de leche están implementando prácticas sostenibles para contrarrestar los efectos adversos del cambio climático en sus tambos y garantizar la continuidad de sus actividades productivas.
La región, caracterizada por altas temperaturas, largos periodos de sequía y variabilidad en los patrones de precipitación, ha presionado a los pequeños productores a adaptar sistemas de producción más resilientes. Entre las soluciones implementadas se encuentran la adopción de sistemas silvopastoriles, manejo racional del agua, cultivo de forrajes resistentes y sombra estratégica en pasturas para mejorar la disponibilidad de alimento y bienestar animal.
Estas prácticas, que integran agroforestería y manejo del paisaje, buscan no solo asegurar la producción de leche en condiciones más extremas, sino también mitigar emisiones de carbono y contribuir a la salud del ecosistema local. Por ejemplo, la siembra de árboles dentro y alrededor de las áreas de pastoreo permite generar sombra natural, mejorar la captura de carbono y reducir la evapotranspiración del suelo, favoreciendo así la productividad animal.
Además, algunos productores han incorporado sistemas de almacenamiento de agua de lluvia y riego eficiente, lo que les permite tener reservas durante los meses más secos y sostener la producción de forraje. Estas soluciones tecnológicas y de manejo representan una adaptación al clima tropical seco de la región, donde la disponibilidad de agua es uno de los principales factores limitantes para la producción lechera.
La experiencia de los tamberos guanacastecos es un ejemplo de cómo la pequeña producción lechera puede responder a los desafíos del cambio climático mediante prácticas sostenibles y adaptativas, un tema de creciente importancia en la agenda global del sector lácteo. En regiones con climas extremos o variables, la transición hacia sistemas resilientes es una estrategia clave para garantizar la seguridad alimentaria y la rentabilidad de los tambores familiares.
Este tipo de enfoques no solo mejora la resiliencia productiva local, sino que además puede generar beneficios ambientales colaterales, como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la conservación de suelos y la mejora de la biodiversidad. Así, las prácticas adoptadas en Guanacaste pueden servir de referencia para otras regiones tropicales y subtropicales que enfrentan retos similares.
Además, estos esfuerzos ponen en relieve la necesidad de políticas públicas y apoyo técnico que favorezcan la adopción de prácticas sostenibles en la lechería, incluyendo acceso a financiamiento, capacitación técnica y mecanismos de transferencia de tecnología, aspectos esenciales para ampliar el impacto positivo de estas iniciativas.
Fuente: Delfino.CR – Pequeños productores de leche en Guanacaste hacen frente al cambio climático con prácticas sostenibles
https://delfino.cr/2026/01/pequeos-productores-de-leche-en-guanacaste-hacen-frente-al-cambio-climtico-con-prcticas-sostenibles






