El café nos gusta a (casi) todos. Y muchos de nosotros nos podemos sin más de una taza al día. Sabemos que va perfecto para maridar con tostadas, bollería, pasteles y tartas y todo lo dulce que se nos pueda pasar por la cabeza, pero acabamos de descubrir que también encaja a la perfección con algunos salados aparentemente tan contrarios como el queso.
Sí, has leído bien. Café y queso forman un tándem que va a hacer que caigas rendida a sus pies.
Pero ojo, no todos los tipos de cafés y queso encajan. Así que no pruebes cosas extrañas en casa porque NO va a funcionar. Para que tengas éxito y hagas como en Francia y en los países nórdicos, donde maridar café y queso está más que de moda y ya está instalado en los ‘brunch’, lo que debes saber es que primero debes elegir el café y el queso adecuado.

Palmero nos desvela que los mejores cafés para degustar con queso son los de la región Asia-Pacífico debido a que cuentan con un cuerpo muy potente, una mayor densidad y un tostado intenso que hacen que su sabor no se pierda con el del queso. Y nos propone el Sumatra de la firma americana.

En definitiva, si quieres triunfar y sorprender con una cata de café y queso, estos son los que debes apuntar en tu lista de la compra: queso Gouda (cuanto más añejo mejor), que es dulce y de textura suave y por lo tanto perfecto para balancear el cuerpo y la acidez del café. El queso con hierbas aromáticas es otra opción porque con el café se resalta los aromas herbales sin que el café pierda fuerza e intensidad; y por último el queso curado, por ejemplo el manchego, porque el café suaviza y matiza el sabor del queso, pero no le hace perder su sabor y nos deja una explosión de sabores.

Ya sabes, si eres amante del café y del queso por separado ya no tienes excusas para unirlos en tu menú. Primero te sorprenderá, luego te emocionará y luego terminarás enamorada de esta combinación.
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