El queso que conquista redes por su aroma extremo
En los mercados navideños de Estados Unidos y Europa, un olor inesperado se convirtió en protagonista de la temporada: el del queso raclette. Lejos de los aromas clásicos de la Navidad, este tradicional queso suizo volvió al centro de la escena impulsado por TikTok, donde miles de usuarios documentaron su reacción al intenso perfume que libera al fundirse.
Los videos, protagonizados en su mayoría por jóvenes de la Generación Z, muestran gestos de sorpresa, rechazo y hasta arcadas contenidas. Las comparaciones no tardaron en llegar: desde “calcetines húmedos” hasta “una bolsa de ropa sucia” o “algo muerto”. Incluso un artículo de The Washington Post lo describió como un queso que huele “como la muerte misma”.
Un clásico con siglos de historia
Más allá del fenómeno viral, el raclette es un queso con profundas raíces históricas. Originario de Suiza, existen registros de su consumo desde el siglo XIII en regiones alpinas como Obwalden y Nidwalden. Durante siglos fue un alimento básico de los pastores, que lo derretían al fuego para resistir el frío de la montaña.
Su nombre proviene del verbo francés racler (“raspar”), en alusión a la forma tradicional de servirlo: se derrite una rueda de queso y se raspa la capa fundida directamente sobre pan, papas u otros acompañamientos.
Olor polémico, sabor sorprendente
Visualmente, el raclette presenta una corteza rojiza y un interior semiduro y cremoso. Al calentarse, libera un aroma potente que divide aguas, pero quienes se animan a probarlo coinciden en algo: el sabor nada tiene que ver con el impacto olfativo inicial.
En boca, el queso se vuelve suave y equilibrado, con notas afrutadas, toques de frutos secos y un perfil carnoso. Servido sobre papas hervidas, baguette crujiente o acompañado de pepinillos y mostaza, el contraste entre aroma y sabor resulta tan inesperado como adictivo.
De los Alpes a TikTok
En mercados festivos de ciudades como Nueva York, Boston y Chicago, los puestos de raclette generan largas filas, tanto de curiosos como de fanáticos. Mientras algunos se quejan del olor, otros celebran la experiencia completa: el ritual, el calor del queso fundido y el sabor final.
Así, el raclette demuestra que incluso un aroma extremo puede convertirse en un fenómeno cultural cuando tradición, redes sociales y curiosidad gastronómica se cruzan. Un queso que huele fuerte, pero que sigue ganando adeptos en todo el mundo.
Fuente: La Tercera – Tendencias
https://www.latercera.com/tendencias/noticia/cual-es-el-queso-viral-que-huele-como-la-muerte-misma/






