Un reciente estudio de mercado revela que el queso es un alimento profundamente arraigado en la dieta cotidiana de los chilenos, con un 85% de la población consumiéndolo al menos una vez al mes. Pese a un entorno económico más complejo, la lealtad de los consumidores hacia este producto se mantiene inalterable, ya que la gran mayoría asegura no haber modificado sus niveles de ingesta en el último semestre. El informe destaca que el momento de mayor consumo ocurre durante el desayuno y la “once”, donde el queso es el acompañante principal, presente en el 74% y 77% de estas instancias, respectivamente.
En cuanto a las variedades preferidas, el queso tipo Gauda lidera ampliamente las preferencias nacionales, seguido por el Chanco y el Mantecoso. Esta inclinación por los sabores tradicionales se complementa con una búsqueda de practicidad en el punto de venta: el 78% de los consumidores opta por el formato laminado, ideal para su uso principal en sándwiches (85%) y preparaciones rápidas como pizzas (60%). Además, la frecuencia de compra es notablemente alta, con un 62% de las personas adquiriendo el producto al menos una vez por semana, generalmente en gramajes que oscilan entre los 250 y 500 gramos.
El estudio también subraya que la principal motivación para el consumo es el sabor (82%), mientras que la percepción de “salud” del producto sigue siendo positiva, con más de la mitad de la población sin identificar aspectos negativos en su consumo regular. No obstante, en los segmentos que han reducido su compra, las razones principales se vinculan al aumento de los precios y a preocupaciones específicas de control de peso. Para la industria láctea chilena, estas cifras ratifican que el queso no es solo un alimento básico, sino un pilar de la identidad culinaria que resiste la volatilidad del mercado interno.
Fuente: Reporte Agrícola






