En el primer cuatrimestre del año en curso la remisión de leche a planta está 6,5% por encima respecto a la de igual período del 2020, según los datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale).
Son 600,5 millones de litros entre abril de 2020 y el mes pasado. Tomando mayo de ambos años, el volumen remitido a la industria está 6% arriba y llegó a 2.114 millones de litros. El aumento se registra a pesar de la suba de los costos.
“No hay ni más vacas en producción, ni más tamberos”, afirmó el directivo de la Agremiación Tamberos de Canelones, Justino Zavala a El País. Según su visión, es probable que el aumento se deba a una inercia que venía del año pasado, donde, a pesar de la seca, “se generó una sensación muy confortable para las vacas. Pasaron bien y están pariendo en forma prolija. El ganado no sufrió”, dijo Zavala. La buena noticia es que la remisión no sólo sube en volumen de leche, también en tenor de sólidos.
A modo personal, Zavala estimó que este ritmo de crecimiento en la remisión será difícil de mantener.
Ese mejor ánimo se refleja en la inversión en vacas. “Antes el ganado lechero no valía nada, ahora vale, pero también hay una buena colocación para las terneras”, detalló el dirigente de la Agremiación Tamberos de Canelones.
Las vacas de descarte también están enfrentando una buena colocación y se pagan entre US$ 600 y US$ 700 por cabeza. “Es una realidad que alguna vez el sector la tenía que empezar vivir”, afirmó Zavala en su análisis.