La baja productividad de la pecuaria está comenzando a dar muestras de cambios. Impulsada por la competencia por la tierra con la agricultura, parece estar tomando forma una transformación capaz de provocar una revolución en la productividad de la lechería brasileña.
Todavía silencioso, el cambio comenzó con un selecto grupo de productores que abrazaron la tecnología —como ocurrió en la siembra de granos a partir de los años 1970— para cambiar los parámetros de rentabilidad de la leche. En algunos casos, los productores de leche ya son capaces de superar la rentabilidad de la soja. “Cuando la región es propicia para la agricultura, solo hay dos opciones: dejar la actividad o aumentar la productividad para competir”, afirma Marcelo Carvalho, CEO de Milkpoint Ventures, una de las referencias brasileñas en la producción lechera.
Entusiastas como Carvalho ya empiezan a ver el vaso medio lleno. Poco a poco, la transformación del sistema de producción lechera ha ido mostrando su valor. “Ya hay productores que producen 30 mil litros de leche por hectárea al año, con una facturación de R$ 90 mil a R$ 100 mil por hectárea al año (unos US$/ha 18 mil). “Es 10 veces más que lo que recauda el área de soja”, compara.
La estrategia de abastecimiento de las grandes industrias en Brasil ofrece algunas pistas sobre este movimiento. Una investigación de MilkPoint con lecherías responsables del 34% de la leche fiscalizada en Brasil muestra que el 42% de la leche comprada el año pasado fue producida en el sistema de confinamiento.
En 2019, fue solo del 16%. La migración al confinamiento, un modo de producción intensivo que demanda más genética, tecnología y alimentos —básicamente maíz—, requiere un cambio en la productividad.
Un retorno más que interesante
Marcílio Branquinho, propietario de la Hacienda Cobiça, en la localidad de Três Corações, en el estado de Minas Gerais, es un ejemplo de esta transformación. “Hemos estado confinados desde 2010 y fue un punto de inflexión”, dijo el ganadero a The AgriBiz. En la década de 1990 este tambo tenía un sistema pastoril con 50 vacas y producía 10 litros diarios por animal ordeñado. Hoy, con un sistema de confinamiento, produce 40 litros diarios en un rebaño de 2.000 vacas holandesas. El predio ya obtuvo la autorización para llevar su stock a 3.500 vacas.
Esto sólo es posible porque la actividad es rentable. “En los últimos 10 años, sólo debe haber habido uno por debajo del 20%”, dijo el ganadero. El modelo de negocio de Fazenda Cobiça ayuda a estabilizar los márgenes. Con producción propia de maíz para alimentar a su ganado y contratos a largo plazo para suministrar leche a las lecherías Piracanjuba y Lactalis, Branquinho evita los picos y valles de los precios de la leche, lo que hace que el negocio sea más predecible económicamente.
“De hecho, hay productores de leche en Brasil que obtienen un retorno del 20% al 30% sobre el capital invertido al año”, afirmó Galan, de MilkPoint. Aunque estas historias de éxito todavía están restringidas a los grandes productores, los ejemplos muestran que Brasil también puede ser una potencia en el sector lechero. “Los mejores aquí están entre los mejores del mundo”, destacó Carvalho. Con un rebaño de 9,3 millones de vacas y 99,4 mil millones de litros producidos anualmente, Estados Unidos es un referente en producción de leche en sistema de confinamiento.
Según el CEO de MilkPoint, la productividad media estadounidense es de 35 litros por vaca al día, un nivel que Branquinho supera. Al observar los datos brasileños en su conjunto, Carvalho nota una disonancia con las transformaciones que vienen ocurriendo. “El promedio brasileño representa cada vez menos lo que sucede en estratos específicos”, afirmó. Según datos del último censo agropecuario del IBGE, de 2017, cada productor de leche en Brasil produce, en promedio, apenas 53 litros por día. Estos datos tienen en cuenta a más de 1,1 millones de productores de leche, incluidos aquellos que producen sólo para subsistencia.
En las últimas encuestas de MilkPoint se puede observar que el promedio por productor es mucho mayor. “Identificamos que el 1% de los productores que abastecen a las lecherías tienen más de 5 mil litros diarios, y representan el 26% de la captación de estas industrias”, indicó.
Entre los días 15 y 16 de mayo, MilkPoint realizará el MilkPro Summit, un evento en Atibaia (SP) que reunirá a los mayores productores de leche, grandes industrias y expertos para discutir las oportunidades y el futuro de la producción lechera en Brasil.