En este rincón, como decía el gangoso en el chiste, el demonio rojo… y en este rincón, el de moño rojo…
Ayer vivimos un deja vu de lo que solemos consumir en los medios cada vez que se presentaba un dilema, por ejemplo, de aumento de desocupación.
Los periodistas sacaban al aire a diputados, senadores, funcionarios y sindicalistas… nunca a los empresarios, que firman los cheques y seguro tenían mucho para decir del por qué no empleaban más a la gente.
Cuando se despertó en Tel Aviv el presidente twitteó (o ahora posteó, según X) “la casta se puso en contra del cambio que los argentinos votamos en las urnas. Sabemos que no va a ser fácil cambiar un sistema donde los políticos se hicieron ricos a costa de los argentinos que se levantan todos los días a trabajar. Nuestro programa de gobierno fue votado por el 56% de los argentinos y no estamos dispuestos a negociarlo con quienes destruyeron el país. Hay sectores de la política que se resisten a hacer los cambios que el país necesita. Van a tener que explicarle a la sociedad por qué. Vamos a continuar con nuestro programa con o sin el apoyo de la dirigencia política que destruyó nuestro país”.
Pero en mi whatsapp sugestivamente apareció la voz de los sin voz. Los que laburamos todo el día, empleamos, arriesgamos, nos ajustamos si hace falta, buscamos crecer con creatividad y duplicando esfuerzos si optamos por agrandar la torta en vez de achicarnos.
“Llegó hasta acá y no fuimos nosotros” me dijo el guionista de la miniserie “Lo que ellos piensan”. Tendrá que armar un gobierno de coalición. No lo digo con revancha: perdieron el control del poder al imponer todo a la fuerza. “Córdoba le bajó el pulgar. Si no arreglan con ellos, no sale la Ley”.
Siguen los palos. “Una clara derrota del oficialismo. Si va al plebiscito, pierde. Se viene cambio de la mitad del gabinete”. Los gobernadores también tienen que cuidar su caja y sus votos. “El gran problema, para mí, fue la segmentación de los votos durante el 2023. El calendario electoral permitió que se votara distinto durante todo el año. Por eso ganó Milei, quien fue sin candidatos a gobernador en todo el país excepto en PBA. Para mí ahí está la clave de la fragmentación que se vive hoy en el Congreso”.
Y uno aportó un dato que no se generó acá, sino por lo que pasó afuera.
“Hamas ya hizo pública su fundamento anti Argentina por alinearse con Israel”. Terror. Temor.
Pero en el Ecosistema Ristretter jugaron al tenis, a puro saque y volea.
“¿Ambas partes quemaron las naves?”, se pregunta un ristretter.
“Se consolida la idea del peronismo de que solo tienen que existir ellos y los radicales, a quienes se fuman en pipa siempre. Los que no queremos que el país siga como estas dos facciones lo dejaron debemos apoyar en la calle”.
¿Es un revés? ¿Es una derrota? ¿O es una táctica correcta, que tomando en cuenta el contexto, respeta su estrategia y sus objetivos?
En una empresa, quien maneja la caja maneja la empresa. Cuanto más en un país. “Si fuera gobernador, yo ahora estaría preocupado”, el amici dixit.
Es la época de Bukele, Meloni, Trump y Bolsonaro. Pichetto puede sonar “razonable”, pero es como una voz que se diluye en su propio eco.
“Guarda con los gobernadores. Después de lo de ayer, ¿lo van a putear a Milei porque no le mandará plata?, ¿Le van a decir la gente ‘viste que no me manda la guita’? El otro le contestará con una volea. “No le mando plata porque quiero cumplir el mandato popular de transformar la Argentina para siempre. ¿Será una toma de posición en la misma línea, donde se siguen sintiendo apoyados por la gente y no precisamente por la casta?
Me parece que por ahí va la conversación, digamos, no el debate. Tenés una conversación. ¿Y a vos por qué te parece que fue negativo? ¿Y a vos por qué te parece que fue positivo? “A mí, con toda franqueza, lo que me parece que lo que consigue Milei es que la política tradicional no sabe de dónde agarrarse. “A mí eso no me parece negativo, si bien creo que hay que llegar a un momento en que se deben generar principios de mínimo consenso”.
“Soy una trader, acordate. Tengo esa cabeza de caminar por los bordes sin caerme, pero caminar por los bordes, fijar posición. No me parece negativo”.
Volea y smash. “Yo no aflojaría y le corto recursos a las provincias. Que comiencen derogando decretos que dan beneficios a las provincias y empujarlos a ajustar”, fue otra volea al fleje.
De un amigo abogado que conoce mucho del tema: “En su lugar ni los llamo a los gobernadores. Que vengan al pie y gobierno por decreto. ¿Qué pasa si le paran los ingresos de los organismos internacionales a las provincias hasta que aflojen? Se pasaron con la bravuconada y ahora están en el horno en un país tan presidencialista.
A otro se le vino inmediatamente una frase legendaria de Winston Churchill a la cabeza: “La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa… en la guerra puedes morir solo una vez.”
Otro recurrió a Yuval Harari sobre su mirada de plebiscitos y referéndums.
“Los referendums y las elecciones siempre tienen que ver con los sentimientos humanos, no con la racionalidad humana”, cree el historiador.
Al menos por las expresiones de Milei, Bullrich y Toto Caputo en X, el gobierno irá a la red para poner de manifiesto que vivimos en un país donde conviven, sin filtro ni consenso aparente, los Movistares y Movicomers.
Ojo al piojo que no suceda lo mismo que el “sí o no” de Massa en el debate, que tuvo un ganador para las “castas” y otro para la gente. Ojo.
La gente común, los votantes mayoritarios hace apenas dos meses, a puro Casero style, le viene pidiendo “queremos flan” para doblarle el brazo a las castas. Ayer, por fin, subió al ring la política, que venía agazapada.
La GuruFrase Logitech es un dicho bien argento que el gobierno le pide, le implora a la mayoría que lo votó, que no estaba casualmente ayer en las bancadas: “Si te gusta el durazno, bancate un poco la pelusa”.