Lo anterior, debido a que ahora deben invertir más dinero para elaborar el producto, mientras que el precio para venderlo al público sigue manteniendo su mismo valor de años atrás, lo que representa pérdidas económicas en lugar de ganancias.
“Lamento que los productores de leche viven momentos de mucha presión, debido a una serie de factores que han agotado la rentabilidad de su actividad. El más preocupante es la inflación de los insumos de producción, lo que ha generado desigualdad entre la inversión y las ganancias”, explicó.