Daniel Morgan titular del tambo La Tapera explicó a TodoAgro porqué la sociedad que integra decidió vender todo el plantel de vacas, vaquillonas y terneras.
“Es un día muy triste para mí porque son 30 años produciendo leche, inicié la actividad junto a mi padre que ya no está, pero la verdad que duele muchísimo porque mis hijos y sobrinos se han criado allí y es difícil pasar por esto”, señala acongojado Daniel Morgan, en el inicio del diálogo que le propuso TodoAgro.
La Tapera es un establecimiento enclavado en la zona de La Cesira, al sur de la provincia de Córdoba: “Lo compramos pensando en un campo de invernada que era lo que se hacía en ese momento. Salíamos de una zona de Santa Fe y quisimos ir a un lugar más seguro y nos encontramos con que tenía un pequeño tambo el campo que comprábamos y eso nos entusiasmó”, pero la realidad y la falta de previsión estatal se encargaron de contrariarlo. “Tuvimos que vender el tambo por el tema infraestructura, caminos, es decir toda la infraestructura que nos rodeaba nos perjudicó y nos obligó a tomar la decisión de cerrar. Ya el tambo no nos daba seguridad y no podíamos pasar otro evento climático, y así fue que, con mucha tristeza, tomamos la decisión entre los 5 hermanos”, apuntó Morgan, la cara visible de la empresa Danmor Sociedad Anónima Agropecuaria y Comercial que manejaba el tambo La Tapera. Su esposa aporta que Daniel “invirtió todo lo que pudo para mejorar esos caminos, pero no alcanzó”.
Morgan remarcó que haber tenido tambo fue una hermosa experiencia. “Comenzamos con 60 vacas en ordeñe y llegamos a tener 600. Comenzamos a sentir la presión de la agricultura en la región, pero sobre todo nos afectó a nivel caminos. Tuvimos dos inundaciones, a la primera la aguantamos bien, pero la segunda, que fue grave, nos dejó prácticamente sin caminos”, explica el productor respecto al devenir de su tambo, ubicado en la zona de La Cesira en el sur de la provincia de Córdoba.
Y los Morgan no solo trabajaron bien tranqueras adentro, con inseminación, libre de brucelosis y tuberculosis, sino que además Daniel gestionó el concepto de “vender leche, no solo entregarla”. Así fue uno de los impulsores del Grupo Canals, agrupamiento de venta de leche que continúa hasta nuestros días y llegó a vender una importante producción a 10 usinas en simultáneo.
A la hora de los agradecimientos expresó: “La gente que he tenido trabajando ha sido magnífica. Ha soportado ese proceso de inundación como nadie imagina. Y lo que más nos preocupaba era la gente porque comparado con la parte agrícola, lleva 8 veces más personal que lo que es la hectárea agrícola. Y hemos conseguido que todos ellos no pierdan el trabajo, reinsertándose en otros tambos y eso es lo que me tranquiliza”.
Un remate ágil, con gran convocatoria
“Me ha sorprendido la cantidad de gente que vino al remate y la agilidad del martillero. Se han cumplido nuestras expectativas, porque pese al día de lluvia que nos hizo, se llenaron las tribunas de la Sociedad Rural Villa María”, señaló Daniel Morgan, presente junto a su esposa, en el remate que se realizó bajo una copiosa lluvia en la Sociedad Rural Villa María.
Respecto a los valores logrados dijo: “Los precios estuvieron en línea con lo que pretendíamos, sobre todo lo que es tambo que siempre hay un porcentaje de rechazo, más lo que no está en buenas condiciones y eso demostró la calidad de los asistentes, se nota que es una zona que conoce de animales y me detectaron hasta el mínimo defecto. Pero fue todo marca líquida porque no hemos comprado prácticamente desde que empezamos la actividad, y se notó porque lo que estaba muy bueno se vendió bien”.
Para tener tambo hay que tener una mentalidad especial, es una mochila que no puede cargar cualquiera. Es muy intensiva y eso lo tienen que saber los demás accionistas. Hoy es muy importante la infraestructura porque es una de las cosas que más se teme.
“Creo que no está bien considerada, sobre todo por los gobiernos que no entienden que es la producción que más mano de obra genera y no puede desaparecer”.