Durante la reciente jornada organizada por Africor Lugo y Vaca Pinta en la Facultad de Veterinaria del Campus Terra, expertos y productores coincidieron en la urgencia de romper los estigmas que todavía rodean a la actividad ganadera.
Lejos de la imagen de trabajos “draconianos” y sin horarios, el sector lechero actual se presenta como una industria altamente tecnificada, con salarios competitivos y jornadas laborales homologables a cualquier otro sector industrial. La modernización de las explotaciones ha permitido que las tareas actuales se centren más en la supervisión de procesos de ordeño robotizado y control de datos que en el esfuerzo físico manual predominante en décadas pasadas.
La viabilidad del negocio lácteo en Galicia se apoya ahora en un modelo de gestión empresarial que prioriza el bienestar animal y la estabilidad de los equipos de trabajo. Jóvenes ganaderos que han tomado el relevo generacional, como es el caso de Pablo Rodríguez de la ganadería Xuíz de Bóveda, subrayan que la incorporación de robots de ordeño no solo mejora la eficiencia, sino que permite establecer turnos, libranzas y vacaciones. Este cambio de paradigma busca atraer a nuevos profesionales formados, ofreciendo condiciones laborales atractivas en un entorno natural y vinculado a la producción de alimentos de alta calidad.
Desde el ámbito institucional, la Consellería de Medio Rural ha reforzado este mensaje de optimismo al recordar que Galicia produce el 42% de la leche en España y es la única comunidad que ha crecido tanto en volumen como en calidades. Con una inversión de 53 millones de euros destinada al relevo generacional, el objetivo es consolidar un sector que, además de ser económicamente rentable —tras dos años de buenos rendimientos—, sea socialmente valorado. La formación académica y la especialización veterinaria en áreas como la mitigación del estrés térmico y el control sanitario se perfilan como los pilares para mantener este liderazgo productivo en Europa.
Fuente: El Progreso






