Evidentemente el tema es convocante, porque permite dimensionar los distintos caminos para sostener emprendimientos productivos lecheros exitosos con distinta filosofía.
“Arrancamos recorriendo el tambo de la empresa agropecuaria MAP de Cañada Rosquín el establecimiento de Sebastián Brizzio”, le cuenta el Ing. Agr. Diego Pérez (Mat.1-0825), a Campolitoral. Se trata de un tambo con triple ordeñe, todas las vacas con collares, puerta apartadora, alta productividad por vaca, alta producción por hectárea, un seguimiento intenso en la parte nutricional y con muy buenos resultados económicos.
“Después nos fuimos al campo ‘La Invernada’ de Rodolfo Zentner, donde vimos un tambo hacia una transición regenerativa, dentro de lo que es Ovis 21, totalmente opuesto a lo anterior, donde aspiran a la recuperación del suelo, captura de carbono, un biotipo de vaca mucho más chica (de 500 kg) baja suplementación por animal, baja inyección de insumos para que la naturaleza se encargue de regenerar los sistemas de producción como antiguamente lo fueron. Dos sistemas opuestos pero exitosos, cada uno con sus fundamentos”.
A la tarde siguieron por la Agropecuaria ‘La Mansa’, de Federico Bressi y Sebastián Mazzaarello. “Allí pudimos ver un sistema pastoril, con suplementación de silaje de autoconsumo de silo de maíz y de alfalfa, un sistema de lo más interesante en cuanto al manejo de la suplementación: 33% de la dieta es pasto, suplemento con forraje y el restante 33 con balanceado debajo del tambo”.
El último tambo fue de Miguel Ferroni, ‘El Encuentro’, en Gálvez, con un sistema pastoril que a diferencia del anterior, cuenta con una guachera automatizada con calf feeder, corrales de 20 terneros, con una parte seca techada y una parte al aire libre, una crianza de las más amigables de las que se ven en la zona.
Según Pérez, la iniciativa fue muy bien recibida por todo el grupo, y ya se entusiasman con la próxima, prevista para el 7 de junio, ligada a la capacitación ganadera.