UPA señala que la situación, lejos de relajarse, se ha visto agravada por la continuada subida de costes en 2022 y el paro del transporte. En este contexto, la organización agro-ganadera pide una respuesta de los industriales a “las llamadas de auxilio” de muchos ganaderos de ovino y caprino de leche.
Denuncian que grandes empresas, entre ellas García Baquero, han firmado con explotaciones familiares contratos, en enero y febrero, por debajo de lo que cuesta producir. Elisa Fernández, secretaria provincial de UPA en Toledo.
Además, en estos momentos hay ganaderos sin contrato, a algunos se le ha ofrecido un precio verbal a la baja, y para el próximo mes de abril se les proponen unas condiciones todavía peores. Cantidades que no cubren los costes de producción e incumplen la ley de la cadena alimentaria.
Frente a uno de los peores momentos para este sector, los ganaderos exigen un mínimo de responsabilidad y sensibilidad con un colectivo que ve cómo su trabajo vale cada día menos dinero, a pesar de que el producto final en las estanterías cuesta mucho más al consumidor.
Este tipo de comportamientos, afirma UPA, no son éticos, ni legales.