Tras un bimestre de ajustes, el sector exportador uruguayo registra un crecimiento sólido en el tercer mes de 2026. Las plantas industriales logran capitalizar la mejora en la demanda regional y la estabilidad de los precios internacionales reportada recientemente por la FAO.
La lechería uruguaya recupera tracción en el mercado global. Las exportaciones de lácteos mostraron un salto significativo durante marzo, revirtiendo la tendencia de “jaque” que planteaba la menor demanda de China meses atrás. Para las unidades de procesamiento, este incremento en los despachos es vital para descongestionar los stocks acumulados en las plantas industriales y sostener la cadena de pagos hacia los establecimientos especializados.
Los motores del salto exportador de marzo
El repunte de marzo se explica por una combinación de factores tácticos en las unidades de procesamiento:
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Liderazgo de la Leche en Polvo Entera (LPE): Sigue siendo el producto estrella de la canasta exportadora, encontrando en mercados regionales como Brasil y nuevos destinos en el sudeste asiático el volumen necesario para compensar la retracción de otros compradores tradicionales.
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Recuperación del Valor FOB: En sintonía con el índice de la FAO, que registró su primer aumento en ocho meses, los valores logrados por las plantas industriales uruguayas en marzo muestran una mayor firmeza, alejándose de los mínimos técnicos del año anterior.
Eficiencia Logística: Una mejor disponibilidad de contenedores y fletes permitió a las unidades de procesamiento agilizar las cargas pendientes, impactando positivamente en las estadísticas de cierre de trimestre.
Desafíos para la sostenibilidad del crecimiento
A pesar del buen dato de marzo, las unidades de procesamiento mantienen la guardia alta:
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Competencia de Precios: Uruguay debe seguir compitiendo con la agresividad de Estados Unidos y la dominancia de Nueva Zelanda. La “finitud” del negocio, como advierten también los productores en Argentina, obliga a una optimización estructural permanente en las plantas industriales.
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Dependencia de Brasil: El mercado brasileño sigue siendo el principal destino, pero la presión de sus productores internos por medidas contra la importación de lácteos del Mercosur representa un riesgo latente para las unidades de procesamiento uruguayas.
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Valorización de Componentes: Como destaca la tendencia global, el aprovechamiento del suero y de las proteínas de alto valor (WPC/WPI) será clave para que los próximos saltos exportadores no dependan solo de las commodities básicas.
Perspectiva del mercado regional
El salto de marzo en Uruguay es una noticia alentadora para toda la región. Mientras Colombia celebra sus récords de 8.045 millones de litros y Chile ajusta levemente sus envíos, Uruguay demuestra su capacidad de resiliencia exportadora. La clave de 2026 será la diversificación. Para los establecimientos especializados, que las plantas industriales logren exportar con fluidez es la única garantía de que el precio de remisión en el tambo pueda acompañar la inflación de costos que presiona la rentabilidad diaria.
Fuente: Blasina y Asociados






