Uruguay necesita construir un acuerdo productivo de largo plazo que trascienda los gobiernos y permita aumentar la productividad, incorporar innovación y ampliar mercados.
Ese fue el planteo realizado por el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, durante el cierre de la 82.ª Expo San José, una exposición con fuerte presencia de la producción lechera.
“Necesitamos un pacto de producción, que no tenga bandera de ningún partido, tiene que tener la bandera de Uruguay”, afirmó el funcionario.
Por ahora se trata de una propuesta política y no de un programa formalmente instrumentado, aunque Sánchez la vinculó con medidas que el Gobierno ya viene impulsando en riego, energía e inserción internacional.
Productividad como eje
Sánchez sostuvo que el agro uruguayo necesita producir más eficientemente y agregar conocimiento y valor a su producción.
Según su planteo, el aumento de la productividad debería ir acompañado por mayor previsibilidad para quienes invierten.
Dentro de esa discusión mencionó incluso la posibilidad de desarrollar fondos de estabilización que aporten certezas de crecimiento, aunque durante su intervención no detalló su diseño, financiamiento ni sectores alcanzados.
Para la lechería, donde la inversión en infraestructura, alimentación, genética y tecnología requiere horizontes largos, esa previsibilidad resulta particularmente relevante.
Riego: beneficios fiscales de hasta 95%
Uno de los instrumentos más concretos mencionados fue el riego.
Sánchez afirmó que Uruguay represa alrededor del 5% del agua de lluvia para utilización productiva e industrial y anunció que el Gobierno prevé habilitar en el corto plazo una ventanilla única para inversiones en riego, destinada a simplificar trámites.
También señaló que los proyectos de riego presentados bajo el régimen de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones tendrán un mínimo de 72% de exoneración, con posibilidad de alcanzar hasta 95% de exención de renta, según las condiciones aplicables a cada proyecto.
Para los establecimientos lecheros, una mayor disponibilidad de agua puede incidir en la producción de forrajes y en la capacidad de amortiguar períodos de déficit hídrico.
Pero el impacto final dependerá de inversión, escala, disponibilidad de agua y viabilidad económica de cada sistema.
Energía: cambia el umbral para grandes consumidores
La energía fue otro de los puntos señalados.
Sánchez recordó que el límite que separaba al mediano del gran consumidor eléctrico pasó de 250 a 800 kilovatios, una modificación que, según el Gobierno, busca reducir determinados costos fijos y facilitar inversiones productivas, entre ellas las vinculadas con riego.
También mencionó la discusión sobre tarifas zafrales.
Para una cadena intensiva en refrigeración, ordeñe, bombeo de agua y procesamiento industrial, el costo de la electricidad constituye una variable relevante tanto en el tambo como en la planta.
San José y su peso en la leche uruguaya
El lugar elegido para el planteo no fue casual.
Según los datos citados por Sánchez, San José reúne 2.667 emprendimientos productivos, alrededor de 7.000 empleos directos y unos 34.000 jornales zafrales por año.
Además, afirmó que cerca del 60% de la producción departamental corresponde a carne y leche, mientras casi la mitad de los productores explota menos de 100 hectáreas.
El funcionario definió al departamento como uno de los puntos centrales de la industrialización láctea uruguaya.
Ese perfil convierte a San José en uno de los territorios donde las políticas de productividad, infraestructura y competitividad tienen un impacto directo sobre la cadena lechera.
Mercosur-UE ya está en aplicación provisional
La apertura de mercados también ocupó un lugar central en el discurso.
Sánchez destacó el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea.
En este punto conviene precisar que el Acuerdo Comercial Interino ya comenzó a aplicarse provisionalmente el 1.º de mayo de 2026, luego de su firma en enero. Uruguay lo incorporó a su ordenamiento jurídico en febrero.
El entendimiento mejora progresivamente las condiciones de acceso comercial entre ambos bloques y resulta especialmente relevante para una economía agroexportadora.
Para los lácteos, sin embargo, las oportunidades dependen de los cupos, cronogramas arancelarios, requisitos sanitarios y reglas de origen específicos de cada producto; no supone una apertura irrestricta de todo el mercado europeo.
EFTA todavía está en proceso
Sánchez también señaló que Uruguay procura avanzar con el acuerdo entre Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
El acuerdo fue firmado en septiembre de 2025, pero el propio Gobierno habla todavía de avanzar en su ratificación, por lo que no corresponde presentarlo como plenamente vigente.
La búsqueda de nuevos destinos forma parte de una estrategia más amplia para reducir dependencia de mercados individuales.
Singapur ya entró en vigor
Otro caso tiene una situación diferente.
El Tratado de Libre Comercio Mercosur-Singapur entró en vigor bilateralmente para Uruguay el 1.º de marzo de 2026, una vez completados los respectivos procedimientos internos.
Sánchez también mencionó avances con Indonesia y Malasia.
En Indonesia, Uruguay obtuvo recientemente habilitaciones para cítricos, soja y trigo de consumo humano. Por lo tanto, ese avance no debe confundirse con una apertura específica para productos lácteos.
Más mercados no eliminan los riesgos
El propio secretario de Presidencia reconoció que una mayor internacionalización también genera riesgos para determinados sectores.
Ese punto resulta particularmente sensible para el negocio lácteo.
Uruguay exporta una proporción elevada de su producción y, por lo tanto, está expuesto a precios internacionales, demanda de grandes compradores, costos logísticos y variaciones en los mercados de leche en polvo, quesos y otros derivados.
Abrir destinos permite diversificar, pero no elimina esa volatilidad.
Un planteo de largo plazo para una cadena que necesita previsibilidad
El discurso de San José reunió varios asuntos que la lechería uruguaya viene discutiendo: productividad, costos, agua, energía, inversiones y mercados.
El “pacto de producción” propuesto por Sánchez todavía necesita convertirse en instrumentos concretos para poder evaluar su alcance.
Pero algunas de las herramientas asociadas ya están más avanzadas.
La ventanilla para riego, los incentivos fiscales, las modificaciones en materia energética y los acuerdos comerciales muestran hacia dónde apunta la agenda oficial.
Para la cadena láctea, el interrogante será si esas políticas consiguen traducirse en menores riesgos de inversión, mayor productividad y mejores condiciones para colocar una producción que depende fuertemente del mercado internacional.
Fuente: Tardáguila y Presidencia de Uruguay. Datos y estado de los acuerdos comerciales contrastados con información oficial del Gobierno uruguayo.
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






