La explotación llanisca está diseñada para transformar la leche en productos artesanos como croquetas, yogur o queso fresco

Mirá También

La mezcla de la cantidad justa para la alimentación de las vacas, la distribución de la comida, la limpieza de la estancia de los animales, el ordeño y una climatización adecuada en la nave son solo algunas de las labores que en la ganadería La Peña se hacen de manera automatizada con ayuda de la tecnología más puntera. Esta granja ubicada en la localidad llanisca de Porrúa es una de las explotaciones ganaderas más robotizadas dentro y fuera de las fronteras asturianas.

Tras estudiar Dirección Comercial y Marketing y tener otras experiencias profesionales, Hernán Haces decidió apostar, junto con su hermano Pelayo, por la profesión que ya ejercieron sus abuelo y luego su padre, pero con un planteamiento diferente. «Buscando el bienestar animal te apoyas en la robótica, que es lo que está implantado en los países más punteros en este sector y que además permite optimizar todo y facilita el manejo y el trabajo de las vacas», comenta el empresario.

Viajaron y conocieron experiencias similares en Holanda e Italia y decidieron remar en esa dirección innovadora. La planta está diseñada para transformar la leche en exitosos productos artesanos como croquetas, yogur o queso fresco bajo el nombre comercial de «Leche Leche» y además realizan visitas guiadas y degustaciones donde la gente pueden conocer el trabajo de la granja además de poder probar a dar un biberón a un ternero recién nacido e incluso ordeñar una vaca. «Asturias tiene mucho potencial en agroturismo», comenta Haces, que ve cómo los visitantes se quedan impactadas cuando conocen cómo se trabaja en esta explotación. «Es necesario conectar a la sociedad con la ganadería y la agricultura. La gente viene y se sorprende y valora lo que ve», comenta.

El director general de Innovación, Investigación y Transformación Digital, Iván Aitor Lucas, visitó ayer la granja junto al presidente y al gerente de la Cooperativa de Ganaderos de Asturias (Ascol), José Emilio García y Mauro Vega respectivamente.

Los clientes de los hermanos Haces son directos, la mayor parte vinculados a la hostelería. La empresa distribuye sus productos en Asturias y Cantabria. «El valor añadido que tienes en el producto final es gracias a tener la leche en el momento», comenta Hernán, que destaca que sus productos «son de cercanía» y «muy valorados» por la hostelería.

Las máquinas no evitan que haya que permanecer en la explotación todos los días, pero mejoran la producción y todos sus procesos, al tiempo que favorecen el control de los costes de producción.

«Tener internet en las granjas es vital», comenta el ganadero, que cuenta con un centenar de vacas de la raza Holstein que producen cerca de cuatro mil litros de leche diarios.

Iván Aitor Lucas reconoció que la granja llanisca es un ejemplo de «cómo la tecnología puede ayudar al sector primario en una zona rural. La parte de I+D+i se puede aplicar directamente en el ámbito agroalimentario y en el sector primario», además de mejorar otros aspectos como la producción de la explotación o la calidad de vida de los propietarios.

«Se trata de comprobar que la robotización se puede hacer en las granjas y que el trabajo del campo no es como antiguamente. La robotización y recogida de datos nos llevan a un mejor manejo de las granjas, mejores calidades de la leche y una mayor producción, además de que los animales estén más tranquilos y vivan con más calidad», señala José Emilio García.

Te puede interesar

Notas
Relacionadas

Más Leídos

1.

2.

3.

4.

5.

Destacados

Sumate a

Mundo

Seguinos

Suscribite a nuestro newsletter