Este movimiento se enmarca dentro de la batalla que la distribución inició el pasado mes de agosto. Entonces, Carrefour, Aldi o Lidl decidieron subir la leche de marca blanca hasta los 84 céntimos el litro, pero Mercadona tomó una decisión diferente y se mantuvo, junto a Alcampo con 78 céntimos en los lineales.
Ante la pérdida de cuota de mercado provocada por la diferencia de precios el resto de competidores se vieron abocados, contra todo pronóstico y en un escenario inflacionista, a volver a bajar el precio de sus bricks de leche, de nuevo, hasta los 78 céntimos.
Ahora y con el precio de la leche cruda subiendo en las granjas, Mercadona vuelve a distanciarse de sus competidores y toma la decisión de subir el precio hasta los 85 céntimos promedio.