España confirmó la primera detección del virus Shamonda tipo 2 en una explotación bovina de Cantabria, ampliando el mapa de circulación de una enfermedad que comenzó a detectarse en Europa durante el verano de 2026.
La confirmación fue realizada por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, laboratorio nacional de referencia.
Hasta esta detección, los casos españoles correspondían al tipo 1, localizado en explotaciones bovinas de Córdoba, Toledo, Ávila y Madrid, según la información difundida por Agricultura.
El Ministerio ya reconoce oficialmente la presencia de Shamonda tipo 1 y tipo 2 en ganado bovino español.
Qué cambia con la detección del tipo 2
Europa identificó dos tipos genéticamente diferenciados del virus Shamonda.
El tipo 1 fue detectado principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria.
El tipo 2, en cambio, venía apareciendo en Bélgica, Países Bajos, norte de Alemania y noroeste de Francia.
La aparición en Cantabria incorpora ahora a España al grupo de países donde también circula esta segunda variante.
Pero hasta el momento no se observaron diferencias clínicas entre ambos genotipos, por lo que la identificación del tipo 2 no significa que se haya detectado una forma necesariamente más agresiva de la enfermedad.
Fiebre, diarrea y menos leche
Los establecimientos afectados en España presentaron síntomas similares a los observados en otros países europeos.
Los principales signos en bovinos son fiebre, diarrea y disminución de la producción láctea.
La ficha técnica del Ministerio precisa que, durante las infecciones agudas, la producción de leche puede disminuir aproximadamente entre 10% y 20% durante siete a diez días. La mayoría de los animales adultos parece recuperarse y, hasta ahora, no se ha observado mortalidad directamente atribuible al virus.
Esto convierte a Shamonda en una enfermedad de interés económico para los tambos incluso cuando la mortalidad es baja.
Una caída temporal del rendimiento de buena parte del rodeo puede afectar rápidamente los litros entregados y los ingresos de una explotación.
Un virus transmitido por Culicoides
Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu, donde también se encuentran virus como Schmallenberg y Akabane.
Su transmisión se produce principalmente mediante la picadura de pequeños insectos del género Culicoides, vectores que también participan en otras enfermedades ganaderas.
El Ministerio señala que no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales, aunque sí se ha descrito la posibilidad de transmisión vertical desde la madre hacia el feto durante la gestación.
Atención también sobre la reproducción
Más allá de los cuadros agudos observados en vacas adultas, uno de los aspectos bajo vigilancia es el posible impacto reproductivo.
El Ministerio indica que el virus puede atravesar la placenta e infectar al feto, con riesgo de abortos o malformaciones fetales graves.
Por eso, el seguimiento no se limita a establecimientos donde aparecen fiebre, diarrea o pérdida de producción.
También resulta importante observar posibles alteraciones reproductivas posteriores a la circulación del virus.
No hay evidencia de riesgo para las personas
Otro punto relevante es diferenciar la enfermedad animal de un problema de salud pública.
El Ministerio español señala expresamente que no existen evidencias de que el virus Shamonda constituya una zoonosis.
Por lo tanto, las detecciones actuales se analizan desde el punto de vista de la sanidad animal y del impacto productivo, no como una alerta sanitaria vinculada al consumo de leche.
No existe una vacuna específica
Actualmente no hay una vacuna disponible contra el virus Shamonda.
La prevención se basa principalmente en medidas dirigidas contra los Culicoides, incluyendo el uso autorizado de repelentes y productos para control de insectos, además del tratamiento veterinario sintomático de los animales afectados.
Las autoridades españolas mantienen además un sistema de vigilancia pasiva.
Ante la aparición de síntomas compatibles, los productores deben comunicarlo al veterinario responsable o a los servicios veterinarios oficiales de su comunidad autónoma.
Francia sigue siendo clave para España
La evolución francesa resulta especialmente relevante por la proximidad geográfica y los movimientos de ganado entre ambos países.
La fuente señala que, hacia fines de septiembre, el virus ya se había identificado en numerosos departamentos franceses y que allí también circulan ambos genotipos.
El mapa europeo muestra que Shamonda dejó de ser una detección aislada para convertirse en un virus bajo vigilancia en varios países.
El Ministerio español informa que durante 2026 se identificó en Austria, Alemania, Bélgica, Francia, Liechtenstein, Países Bajos, Italia y Suiza, entre otros territorios europeos.
Una nueva variante, pero el mismo foco para los tambos
Para la lechería española, la aparición del tipo 2 agrega una nueva pieza al seguimiento epidemiológico, pero no modifica por ahora el cuadro clínico conocido.
La prioridad sigue estando en detectar tempranamente los casos, controlar los vectores y observar el comportamiento de la enfermedad durante las próximas semanas.
La diferencia fundamental es epidemiológica: España ya no registra únicamente el tipo 1 de Shamonda, sino que confirma también la circulación del tipo 2.
Y para los establecimientos lecheros, el principal impacto inmediato continúa siendo el mismo: animales con fiebre y diarrea y una reducción transitoria que puede alcanzar entre 10% y 20% de la producción individual de leche.
Fuente principal: AgroDigital. Información sanitaria y epidemiológica contrastada con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
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