El dulce de leche argentino avanza lentamente fuera de las fronteras del país.
Todavía representa un negocio pequeño frente a productos como leche en polvo y quesos, pero logró construir un mapa exportador que alcanza entre 20 y 23 países y comenzó 2026 con una señal positiva.
Durante el primer bimestre, las toneladas enviadas al exterior aumentaron 48% frente al mismo período del año anterior, según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura.
El crecimiento se produce después de un 2025 en el que las exportaciones de dulce de leche cerraron con US$9,1 millones, un 6% más que en 2024.
La escala todavía es reducida dentro del complejo lácteo argentino, pero las diferencias entre destinos muestran dos posibles estrategias: vender mayores cantidades en mercados regionales o buscar precios superiores en plazas donde el producto tiene un posicionamiento más especializado.
Chile concentra el mayor volumen
La radiografía por destinos disponible en la fuente corresponde al primer trimestre de 2025.
Durante esos tres meses Argentina exportó 1.015 toneladas de dulce de leche por US$2,57 millones.
Chile recibió 416 toneladas, más del 41% del volumen total, y concentró aproximadamente un tercio del valor exportado.
La proximidad geográfica, las preferencias arancelarias y una mayor familiaridad del consumidor chileno con productos equivalentes al dulce de leche favorecen ese flujo comercial.
El mercado trasandino aparece así como un destino de volumen antes que de precio elevado por unidad.
Brasil quedó segundo, pero redujo sus compras
Brasil recibió unas 224 toneladas durante ese mismo período y ocupó el segundo lugar.
Sin embargo, la facturación cayó cerca de 10% frente al primer trimestre de 2024, de acuerdo con los datos citados por la fuente.
Es un mercado de gran tamaño, pero presenta una particularidad: Argentina debe competir con una tradición propia de doce de leite, además de numerosos fabricantes locales.
Esto convierte al mercado brasileño en una oportunidad por escala, aunque con una competencia diferente de la que enfrenta el producto argentino en destinos donde el dulce de leche es más exótico.
Estados Unidos paga más por kilo
La situación estadounidense es prácticamente la inversa.
El volumen fue considerablemente menor: unas 43 toneladas durante el primer trimestre de 2025.
Pero el valor unitario alcanzó aproximadamente US$3,60 por kilo, el más alto entre los destinos individualizados por la fuente.
El promedio general fue de unos US$2,54 por kilo.
Chile pagó aproximadamente US$2,08 por kilo; Brasil, US$2,66; y Paraguay, US$3,51.
La diferencia muestra que vender más toneladas y obtener más valor no necesariamente son la misma estrategia.
En Estados Unidos, el dulce de leche puede competir en segmentos vinculados con especialidades internacionales, gastronomía, comunidades latinoamericanas y productos premium.
Un tercio de las ventas no muestra el destino
Hay otra particularidad en las estadísticas.
Alrededor de un tercio del valor exportado en el período analizado apareció bajo la categoría destino confidencial.
INDEC utiliza esa clasificación cuando la apertura de la información puede permitir identificar operaciones de un número reducido de empresas.
Por eso, la fotografía por países no representa necesariamente la totalidad de los movimientos comerciales individualizados.
Entre otros compradores recientes también aparecen Uruguay, Paraguay, España, Francia, Israel y Canadá.
Más de 20 destinos para un volumen todavía pequeño
La combinación es particular.
Argentina llega con dulce de leche a numerosos mercados, pero distribuye cantidades relativamente reducidas entre muchos de ellos.
Eso diferencia esta categoría de otros grandes productos exportables del complejo lácteo.
En leche en polvo, por ejemplo, una operación individual puede involucrar volúmenes muy superiores.
El dulce de leche funciona más como una especialidad láctea de valor agregado, con ventas de menor escala y mayores posibilidades de diferenciación mediante marca, presentación, formulación y origen.
El gran mercado sigue estando dentro de Argentina
Las exportaciones todavía absorben una proporción pequeña de la producción.
La última cifra anual mencionada por la fuente ubica la fabricación argentina en 103.824 toneladas durante 2023.
Frente a ese volumen, el comercio exterior continúa siendo minoritario.
El mercado doméstico sigue dominado por consumo directo y por una enorme cantidad de aplicaciones industriales: alfajores, helados, panificados, chocolates, repostería y gastronomía.
Eso explica también por qué el producto puede tener una lógica exportadora diferente de otros commodities lácteos.
Una ventaja logística frente a otros productos
El dulce de leche presenta además una característica favorable para el comercio internacional.
En sus formatos comerciales estables y correctamente envasados puede transportarse, según las especificaciones del producto, sin la cadena de frío que requieren muchos lácteos refrigerados.
Eso facilita el envío en contenedores secos y transporte terrestre convencional.
La ventaja no elimina requisitos sanitarios, de establecimiento, documentación y acceso a cada mercado, pero puede reducir la complejidad logística frente a productos frescos.
Retenciones en 0%, pero también reintegros en 0%
El régimen argentino también cambió durante los últimos años.
El Decreto 697/2024 estableció en 0% los derechos de exportación para productos lácteos alcanzados por la normativa y también fijó en 0% el reintegro correspondiente. El esquema fue posteriormente mantenido por modificaciones normativas.
Por lo tanto, la eliminación de retenciones mejora una parte de la ecuación exportadora, pero actualmente no existe el reintegro que anteriormente funcionaba como devolución vinculada con las ventas externas.
Nuevas empresas buscan salir al exterior
La oferta exportadora también puede ampliarse.
Según la fuente, nuevas elaboradoras están gestionando habilitaciones para llegar con dulce de leche a Brasil, Uruguay, México y Estados Unidos.
Una habilitación, sin embargo, no equivale a una exportación concretada.
El salto comercial dependerá posteriormente de conseguir importadores, distribuidores, volumen suficiente y continuidad de abastecimiento.
Ahí aparece uno de los principales desafíos del sector: pasar de operaciones puntuales a contratos regulares.
El desafío: transformar identidad en valor
El comienzo de 2026 deja una señal favorable: el volumen exportado de dulce de leche aumentó 48% durante enero y febrero, dentro de un escenario en el que los productos lácteos en conjunto crecieron 19% interanual.
Pero el verdadero salto dependerá de la capacidad de la industria para aumentar escala sin perder valor.
Chile demuestra que existe mercado para colocar volumen.
Estados Unidos muestra que también existe espacio para vender menos kilos a precios superiores.
Entre ambas estrategias aparece la oportunidad para uno de los productos más identificados con Argentina: convertir el reconocimiento gastronómico del dulce de leche en más exportaciones, marcas y valor por tonelada.
Fuente principal: Movant Connection, con información de INDEC. Datos del primer bimestre de 2026 y régimen de exportación contrastados con información oficial de la Secretaría de Agricultura y normativa nacional.
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