Uruguay comienza a mirar con atención lo que puede pasar en los establecimientos lecheros si El Niño profundiza las lluvias durante los próximos meses.
El Instituto Nacional de la Leche (INALE) difundió una serie de recomendaciones destinadas a anticiparse a los excesos hídricos, proteger a las personas y reducir pérdidas productivas, sanitarias y económicas.
La advertencia llega después de que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca declarara un “estado de alerta institucional” frente a los impactos esperados del fenómeno climático durante el resto de 2026 y el primer tramo de 2027. Texto pegado
El INIA, por su parte, considera que El Niño ya está instalado en Uruguay y que podría fortalecerse durante los próximos meses, por lo que puso el foco en anticipación, monitoreo y planificación. Texto pegado
El período más delicado está alrededor del parto
El INALE identifica un momento particularmente vulnerable dentro del sistema lechero: la transición.
Los excesos de agua de mediana o larga duración tienen mayor impacto durante los días en que las vacas atraviesan el preparto, el parto y las primeras semanas posteriores.
Ese período comprende aproximadamente 20 días antes y 45 días después del parto.
Es justamente cuando aumentan los riesgos de metritis, mastitis, enfermedades podales y otros problemas sanitarios, y cuando se define buena parte del desempeño productivo y reproductivo posterior. Texto pegado
El riesgo cobra especial importancia en Uruguay porque predominan los sistemas pastoriles y las pariciones se concentran principalmente en otoño y primavera.
Según el INALE, las pariciones de otoño son particularmente sensibles a los excesos hídricos, debido a una mayor concentración de nacimientos combinada con días más cortos y temperaturas más bajas. Texto pegado
Cuando demasiada lluvia también significa menos eficiencia
El problema de un período muy lluvioso no se limita a tener potreros mojados.
El barro dificulta el desplazamiento de los animales.
Aumenta el deterioro de los caminos.
Reduce el tiempo y la disponibilidad efectiva de pastoreo.
Complica el acceso a comederos.
Puede aumentar la incidencia de problemas podales y de mastitis.
Y obliga a utilizar más suplementos precisamente cuando los costos de alimentación pueden crecer.
Por eso, el INALE plantea que la adaptación debe abarcar todo el establecimiento.
Nueve medidas antes de que llegue el exceso de agua
Las recomendaciones incluyen: 1) priorizar la seguridad de las personas y proteger instalaciones ante tormentas eléctricas, viento y lluvias intensas; 2) ajustar la carga animal y priorizar categorías con mayor respuesta productiva futura; 3) reforzar sanidad y bienestar, especialmente en vacas de transición y terneros; 4) acondicionar caminos y lugares de alimentación; 5) anticipar la producción de forraje y proteger el suelo; 6) incrementar reservas de fibra; 7) analizar la calidad de pasturas, reservas y posibles micotoxinas; 8) mejorar el manejo de efluentes y proteger las fuentes de agua; y 9) incorporar planificación y previsión financiera frente a eventos extremos. Texto pegado Texto pegado Texto pegado Texto pegado Texto pegado
Los caminos pueden transformarse en un cuello de botella
Una de las recomendaciones más concretas apunta a la caminería interna.
El instituto sugiere prestar especial atención a la salida de las instalaciones de ordeñe, principalmente en las transiciones entre hormigón, balastro y tierra.
También recomienda acondicionar accesos a comederos y zonas de alimentación, prever alternativas móviles y elevar los caminos con materiales adecuados para evitar lesiones en las pezuñas. Texto pegado
El problema no es menor.
En una actividad donde las vacas deben movilizarse dos o más veces por día para ser ordeñadas, el deterioro de un camino puede terminar repercutiendo directamente sobre bienestar, tiempo de ordeñe, alimentación y producción.
Más reservas para depender menos del pastoreo
El exceso hídrico también puede reducir la cantidad de horas disponibles para pastoreo.
Ahí aparece otro punto central: las reservas.
INALE recomienda incrementar las reservas de fibra con una planificación suficiente para cubrir hasta un año.
También plantea evaluar cosechas anticipadas de maíz para silo si existe riesgo de perder el cultivo por exceso de agua.
Cosechar antes puede reducir el rendimiento, pero en determinadas situaciones permite evitar una pérdida total. Texto pegado
El instituto incluso aconseja prever financieramente la posibilidad de tener que comprar cultivos de maíz para elaborar reservas.
La recomendación muestra que la preparación frente a El Niño no es solamente agronómica.
También es financiera.
Más agua puede cambiar la calidad de la dieta
Otro riesgo aparece en las pasturas y reservas.
El INALE anticipa una alta variabilidad en la composición nutricional de los alimentos y recomienda recurrir a análisis bromatológicos para conocer mejor su valor.
También aconseja analizar micotoxinas.
Cuando el pastoreo se restringe y aumenta el uso de suplementos, conocer la composición real de cada alimento permite formular las dietas con mayor precisión y evaluar mejor el costo por nutriente. Texto pegado
En una lechería donde alimentación y producción están directamente relacionadas, trabajar con valores supuestos puede generar sobrecostos o pérdidas de rendimiento.
El barro pone presión sobre patas y ubres
Las medidas sanitarias ocupan un capítulo central.
El INALE recomienda mantener a las vacas de transición en áreas altas y con buen drenaje, proteger los pezones frente a lluvia y barro y reforzar la prevención de afecciones podales.
El exceso de humedad puede ablandar las pezuñas y aumentar la predisposición a lesiones.
También se recomienda proteger las guacheras del viento y de la lluvia. Texto pegado
La lógica vuelve a ser preventiva.
Una vaca con una afección podal come menos, se desplaza peor y puede reducir producción.
Una mastitis agrega tratamiento, descarte de leche y pérdida económica.
Prevenir esos problemas antes de que el barro se instale resulta considerablemente más barato que enfrentarlos después.
El agua limpia también debe protegerse
El exceso de lluvias puede generar otro riesgo: la contaminación de fuentes de agua.
INALE aconseja distribuir efluentes antes de eventos de precipitación previstos, limpiar desagües y evitar que el agua pluvial termine ingresando a lagunas de efluentes.
También recomienda reforzar el aislamiento de los pozos utilizados para abastecer tanto las viviendas como las instalaciones lecheras. Texto pegado
Es un aspecto especialmente sensible porque una inundación o saturación del suelo puede movilizar materia orgánica y contaminantes hacia fuentes que habitualmente permanecen protegidas.
Uruguay ya tiene antecedentes
El exceso hídrico no es una amenaza desconocida para la lechería uruguaya.
El documento define como episodio de exceso hídrico la acumulación de 289 milímetros o más durante tres períodos de diez días en otoño.
En los últimos 50 años se identificaron siete eventos que cumplieron esa condición: 1981, 2001, 2002, 2007, 2010, 2016 y 2024. Texto pegado
La experiencia acumulada explica por qué la estrategia actual busca actuar antes de que las lluvias comprometan producción, sanidad e infraestructura.
Primero la gente
Entre todas las recomendaciones hay una que el INALE coloca por delante de las demás.
Frente a tormentas, actividad eléctrica y fuertes rachas de viento, la prioridad debe ser la integridad de las personas.
Después vienen instalaciones, animales, caminos y producción.
El organismo también recomienda evaluar seguros para salas, techos y otras construcciones expuestas a eventos extremos. Texto pegado
Prepararse ahora para no pagar el costo después
La última recomendación resume buena parte del mensaje.
Los eventos extremos pueden ocurrir con mayor intensidad y, al mismo tiempo, sistemas cada vez más intensivos quedan expuestos a pérdidas económicas mayores.
Por eso el INALE propone que estas medidas no se utilicen solamente como respuesta de emergencia.
La idea es incorporarlas de manera más estructural a la gestión de los establecimientos y acompañarlas con previsión financiera. Texto pegado
Para la lechería uruguaya, El Niño plantea así un desafío distinto al de una sequía.
El problema no será conseguir agua.
Será cómo producir cuando hay demasiada.
Fuente: El Observador, con recomendaciones del Instituto Nacional de la Leche (INALE), antecedentes del MGAP e INIA.
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






