Por primera vez, esta variedad ingresa como categoría oficial en certámenes internacionales de España y Brasil. Con un estándar que exige un mínimo de 650 gramos de queso por unidad, su expansión global promete traccionar el consumo de insumos lácteos de alta performance.
eDairyNews Español – La gastronomía argentina ha logrado imponer un nuevo estándar técnico en las grandes ligas de la pizza mundial. La Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas (Apyce) ha formalizado el “Reglamento Específico de Fugazzeta Estilo Libre”, un documento que ya se utiliza en competencias internacionales como el Campeonato de España de Pizzas Gourmet en Madrid, consolidando a este plato como un producto de exportación no tradicional.
El desafío técnico para las plantas industriales
A diferencia de la pizza napolitana —que utiliza apenas 80 gramos de queso—, la fugazzeta argentina demanda entre 650 gramos y 1,4 kilos de muzzarella por unidad. Para la industria láctea, este volumen de consumo por pieza exige una materia prima con características funcionales específicas:
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Capacidad de fundido y flujo: Los maestros pizzeros buscan blends de muzzarella, cuartirolo y queso cremoso que permitan que el relleno “fluya lentamente” al corte, un atributo visual crítico para la aceptación del consumidor.
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Estandarización de calidad: Industrias referentes como La Mezzetta señalan que la muzzarella no siempre presenta la misma consistencia, lo que obliga a las plantas procesadoras a extremar el control de sólidos y PH para garantizar un comportamiento constante en el horno.
Resistencia térmica: El uso de doble masa (base y tapa) requiere un queso que soporte tiempos de cocción prolongados sin aceitarse en exceso ni perder sus propiedades organolépticas.
De la herencia de La Boca a la “Panam Pizza Cup”
El origen de esta variedad se remonta a la fusión de tradiciones genovesas en las panaderías de La Boca, donde se combinaron la fugassa con cebolla y la focaccia di Recco rellena de queso. Hoy, esa herencia se traduce en una categoría competitiva que exige:
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Formato: Pizza al molde, redonda, de 35 a 36 cm de diámetro.
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Relleno Masivo: Un componente de muzzarella que multiplica por diez los estándares europeos tradicionales.
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Identidad Regional: El uso de ingredientes locales y técnicas de doble cocción que resaltan el valor de la materia prima láctea del Cono Sur.
Un futuro “instagrameable” y rentable
La recomendación de guías globales como Taste Atlas ha disparado el interés internacional por este plato. Para los establecimientos especializados y las unidades de procesamiento, la globalización de la fugazzeta no es solo un fenómeno cultural, sino un canal de comercialización masivo para el segmento de quesos industriales de calidad premium.
La capacidad de las pizzerías modernas para fusionar la fugazzeta con estilos como el Detroit o el New York abre nuevas puertas para que la muzzarella argentina —producida con los más altos estándares de las cuencas centrales— llegue a las góndolas y cocinas de todo el mundo como un ingrediente de culto.
Fuente: La Nación






