La Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), liderada por Marcos Winkler, ha emitido un comunicado urgente ante la compleja situación financiera que atraviesa el sector.
El fuerte incremento en los precios del diésel, sumado a un alza global de la urea superior al 50%, ha generado un escenario de incertidumbre crítica justo en el inicio de la temporada de siembra de invierno. Según el gremio, muchos productores se ven incapaces de absorber estos costos, lo que se traduce en un retraso de labores y una inminente caída en la producción nacional de leche.
Winkler enfatizó que la crisis ha dejado de ser exclusivamente sectorial para transformarse en un problema de seguridad alimentaria nacional. La menor disponibilidad de leche cruda no solo golpea la rentabilidad del tambo, sino que presionará al alza los precios finales al consumidor en el mediano plazo. Ante la volatilidad causada por las tensiones geopolíticas y los costos logísticos, Fedeleche ha activado un plan de contención que busca blindar la estructura financiera de los predios.
Para mitigar el impacto, el gremio propone una hoja de ruta centrada en:
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Alivio de liquidez: Renegociación de pasivos para extender plazos crediticios.
Asociatividad: Fomentar compras conjuntas de insumos para mejorar el poder de negociación.
Tecnología: Adoptar sistemas que reduzcan la dependencia del diésel y realizar auditorías de costos operativos.
Gestión de riesgo: Implementar seguros agrícolas frente a la volatilidad de los precios internacionales.
Fuente: Fedeleche






