En la producción lechera, la genética, la alimentación y el manejo suelen concentrar la mayor parte de la atención. Sin embargo, especialistas advierten que existe otro factor igual de importante y muchas veces subestimado: el tiempo que las vacas permanecen echadas descansando y rumiando.
Lejos de representar un período improductivo, el descanso es una etapa esencial del proceso digestivo y de la producción de leche. Una vaca que puede rumiar con comodidad aprovecha mejor los nutrientes del alimento, reduce el estrés y mejora su rendimiento productivo.
La rumia completa el proceso de alimentación
El alimento comienza a transformarse cuando llega al rumen, donde actúan millones de microorganismos. Sin embargo, ese proceso solo se completa durante la rumia, cuando el animal regurgita el alimento para volver a masticarlo antes de continuar la digestión.
Según especialistas en producción animal, si una vaca reduce el tiempo destinado a descansar y rumiar, también disminuye la eficiencia con la que aprovecha los nutrientes, lo que termina impactando sobre la producción de leche.
Una hora más de descanso puede marcar la diferencia
El ingeniero agrónomo Antonio Callejo Ramos, de la Universidad Politécnica de Madrid, sostiene que las vacas producen leche no solo cuando comen o son ordeñadas, sino también mientras permanecen echadas realizando los procesos fisiológicos que sostienen la síntesis láctea.
Diversos estudios citados por el especialista indican que una hora adicional de descanso puede traducirse en aproximadamente un kilogramo más de leche por vaca y por día, aunque el resultado depende de las condiciones de cada sistema productivo.
Beneficios para la salud y el bienestar
Además de favorecer la producción, el descanso genera otros efectos positivos sobre el rodeo:
- Reduce el estrés sobre las patas.
- Disminuye la incidencia de cojeras.
- Mejora el flujo sanguíneo hacia la ubre.
- Favorece la salud general del animal.
- Incrementa los indicadores de bienestar.
Por este motivo, el tiempo que las vacas permanecen echadas es considerado uno de los principales indicadores para evaluar el confort dentro de un establecimiento lechero.
En pastoreo también es fundamental
La necesidad de descansar no cambia cuando las vacas se encuentran en sistemas pastoriles.
Aunque no existan cubículos, los animales necesitan contar con lugares secos, cómodos y con sombra donde puedan echarse a rumiar sin interrupciones.
Especialistas recomiendan que los potreros presenten:
- Buen drenaje.
- Superficies planas y secas.
- Sombra suficiente.
- Agua limpia y disponible en todo momento.
- Caminos en buenas condiciones para evitar lesiones.
El confort también mejora la eficiencia
Las vacas que deben recorrer largas distancias, caminar sobre terrenos deteriorados o permanecer en zonas húmedas suelen pasar más tiempo de pie y menos tiempo descansando.
Esta situación afecta la rumia, incrementa el riesgo de lesiones y termina repercutiendo sobre la productividad del rodeo.
Por el contrario, un manejo orientado al bienestar animal permite que las vacas alternen de forma natural los períodos de alimentación, descanso y rumia, mejorando el aprovechamiento de los nutrientes sin necesidad de aumentar la cantidad de alimento suministrado.
Un cambio de manejo con alto impacto
Los especialistas coinciden en que muchas mejoras productivas no dependen exclusivamente de incorporar tecnología o realizar grandes inversiones.
Garantizar condiciones adecuadas para que las vacas descansen cómodamente constituye una estrategia de bajo costo que puede traducirse en mayor eficiencia, mejor bienestar animal y un incremento sostenible de la producción de leche.
Fuente: Contexto Ganadero
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






