El debate sobre el etiquetado frontal de alimentos volvió a instalarse en la agenda política argentina. El Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto de ley para derogar la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, que estableció el uso de los octógonos negros de advertencia en los envases de alimentos y bebidas.
La iniciativa, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Salud Mario Lugones, comenzará a debatirse en el Senado. Según el Ejecutivo, el sistema vigente presenta limitaciones técnicas y económicas que justifican una revisión del marco regulatorio.
La industria respalda la derogación
La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) manifestó su apoyo al proyecto oficial y sostuvo que el actual esquema perdió efectividad para orientar las decisiones de compra de los consumidores.
Desde la entidad argumentan que la gran cantidad de productos que exhiben sellos de advertencia dificulta diferenciar perfiles nutricionales y reduce los incentivos para reformular alimentos.
Además, consideran que el modelo vigente no logró modificar significativamente los hábitos de consumo de la población.
El Mercosur, en el centro de la discusión
Otro de los principales argumentos de la industria es la falta de armonización normativa dentro del Mercosur.
Las empresas exportadoras sostienen que operar con diferentes sistemas de etiquetado en la región incrementa los costos logísticos y complica el comercio, especialmente con Brasil, uno de los principales destinos de las exportaciones argentinas de alimentos.
Por ese motivo, Copal propone avanzar hacia un sistema regional unificado inspirado en la regulación brasileña, con criterios comunes para la información nutricional.
Especialistas plantean una reforma, no una eliminación
Algunos referentes del ámbito académico y de la nutrición consideran que la ley necesita modificaciones, aunque no comparten una derogación completa.
Entre las principales observaciones figura la metodología utilizada para calcular los nutrientes críticos y la acumulación de sellos de advertencia en numerosos productos, lo que —según sostienen— limita la capacidad del consumidor para distinguir entre diferentes perfiles nutricionales.
También proponen revisar los criterios técnicos utilizados para evaluar el contenido de sodio, azúcares y grasas saturadas.
Nutricionistas defienden la ley vigente
En contraste, organizaciones vinculadas a la salud pública rechazaron la iniciativa del Gobierno.
La Federación Argentina de Graduados en Nutrición (Fagran) sostiene que el etiquetado frontal constituye una herramienta de salud pública para facilitar decisiones de compra más informadas y advierte que eliminar los octógonos implicaría un retroceso en materia de protección al consumidor.
Desde la entidad consideran que no existe evidencia suficiente para justificar la derogación o una flexibilización de la normativa vigente.
Un debate que recién comienza
El proyecto abrirá un nuevo debate legislativo sobre uno de los temas más relevantes en materia de políticas alimentarias.
Mientras el Gobierno y la industria impulsan un cambio de modelo y una mayor armonización con el Mercosur, sectores de la nutrición y la salud pública defienden la continuidad del sistema actual.
El resultado de la discusión definirá el futuro del etiquetado frontal en Argentina y podría influir también en la convergencia de las regulaciones alimentarias dentro de la región.
Fuente: Misiones on Line
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






