La intensificación de El Niño en Colombia comienza a dejar consecuencias visibles sobre la ganadería y vuelve a encender las alertas en la cadena láctea.
Entre el 1° de junio y el 21 de septiembre, Fedegán reportó la muerte de 19.030 bovinos, con pérdidas calculadas en $52.238 millones. En el mismo período, 511.604 animales debieron ser desplazados y unas 3,42 millones de hectáreas fueron afectadas por el verano. Markdown pegado
Las cifras corresponden al conjunto del sector bovino y no permiten determinar todavía cuántas de esas pérdidas pertenecen específicamente a establecimientos lecheros.
La leche tiene un antecedente preocupante
La mayor señal de alarma para la lechería aparece al mirar lo ocurrido durante el episodio de El Niño 2023-2024.
En aquel momento, el Ministerio de Agricultura reportó 69.041 hectáreas de pasturas afectadas por déficit hídrico, mientras Fedegán calculó pérdidas para la ganadería por $122.400 millones.
De acuerdo con la información citada en el informe, cerca del 86% de esas pérdidas estuvo relacionado con la disminución de la producción de leche. Markdown pegado
Esto no significa que en 2026 vaya a repetirse exactamente el mismo impacto, pero muestra por qué la cadena láctea aparece entre las actividades particularmente sensibles a períodos prolongados de calor y falta de agua.
Menos agua significa más presión sobre el tambo
El impacto climático sobre la producción lechera puede aparecer por distintas vías.
La menor disponibilidad de agua compromete pasturas y forrajes, mientras las altas temperaturas pueden afectar el consumo de alimento y el desempeño productivo de los animales.
A eso se suman mayores costos para transportar agua, suplementar alimentación o trasladar hacienda hacia zonas con mejores condiciones.
El informe señala que los fenómenos de este tipo afectan al agro principalmente mediante menor oferta, pérdida de productividad y aumento de los costos de producción. Markdown pegado
Más de $95.000 millones en impactos ganaderos
Además de los $52.238 millones vinculados con animales muertos, Fedegán informó $27.479 millones por producción que dejó de generarse y otros $15.348 millones asociados al desplazamiento del ganado. Markdown pegado
En conjunto, esos tres conceptos superan los $95.000 millones.
Pero nuevamente existe una distinción importante: la fuente no discrimina qué proporción corresponde a carne y cuánto específicamente a leche.
Por ahora, por lo tanto, sería prematuro afirmar que Colombia ya registra una determinada caída nacional de producción láctea.
El Gobierno activa forraje, agua y crédito
Frente al avance de la sequía, el Gobierno colombiano puso en marcha un Plan de Choque para El Niño.
Una de las medidas es Forrajes Milagro, un programa para producir heno y silos en instalaciones de Agrosavia con el objetivo de asegurar alimentación para el ganado, especialmente entre pequeños productores.
También se activó una línea de financiamiento a través de Finagro con tasa subsidiada y un Incentivo a la Capitalización Rural de hasta 30% para inversiones en pozos, bombas, paneles solares y sistemas de conducción de agua. Los créditos pueden alcanzar plazos de hasta diez años y contemplan período de gracia.
El Gobierno había comenzado a coordinar estas acciones desde mayo, mediante un Puesto de Mando Unificado destinado a anticipar efectos sobre producción de alimentos y medios de vida rurales.
El problema puede llegar también al precio de los alimentos
La preocupación trasciende la producción primaria.
Según Corficolombiana, los episodios intensos de El Niño se han asociado históricamente con aumentos de hasta 3,9 puntos porcentuales adicionales en la inflación de alimentos. Markdown pegado
Bancolombia estima que un evento fuerte podría sumar entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales a la inflación anual, dependiendo de su intensidad y duración. El traslado hacia los precios, además, puede demorarse hasta tres meses. Markdown pegado
Para la leche, esto abre un escenario complejo: una eventual reducción de oferta puede convivir con mayores costos de producción y presiones sobre el consumo.
El forraje será una de las variables decisivas
Para los establecimientos lecheros, la evolución de las pasturas durante los próximos meses será una de las claves.
Colombia tiene una elevada dependencia de las lluvias en su producción agropecuaria: el informe señala que alrededor del 72% de la agricultura depende del agua de lluvia. Markdown pegado
En zonas ganaderas, la persistencia del déficit hídrico puede deteriorar la cantidad y calidad de la alimentación disponible y obligar a incrementar la suplementación.
Por eso, las medidas oficiales se concentran especialmente en garantizar agua y reservas forrajeras antes de que la etapa más intensa del fenómeno profundice las pérdidas.
La leche entra en una etapa de vigilancia
Los datos disponibles todavía no permiten hablar de una caída nacional concreta de la producción de leche durante 2026.
Pero las señales sobre la ganadería, el antecedente de 2023-2024 y la magnitud de las hectáreas afectadas justifican que la cadena láctea siga de cerca la evolución del fenómeno.
El verdadero impacto dependerá de cuánto dure la sequía, qué regiones lecheras resulten más afectadas y qué capacidad tengan los productores para sostener agua y alimentación durante los meses críticos.
Fuente principal: El Colombiano, con información de Fedegán, Corficolombiana, Anif y otras entidades. Medidas oficiales contrastadas con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia.
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