Mercadona ha consolidado una estrategia mixta para abastecer sus lineales de queso, combinando una fuerte base de producción española con variedades internacionales.
Bajo su marca Hacendado, el gigante del retail trabaja con proveedores históricos como Queserías Entrepinares, con sede en Valladolid, que se ha convertido en el mayor fabricante nacional de quesos produciendo más de 100 millones de kilos anuales. Otros socios clave como Lafuente Group (Albacete) y Valle de San Juan (Palencia) refuerzan el suministro de quesos de oveja, cabra y mezclas con sello nacional.
Sin embargo, para las variedades que no son propias de la tradición láctea española, la compañía presidida por Juan Roig recurre a la importación desde países con larga tradición quesera. Productos populares como el Gouda, el Brie, el Camembert o el Feta provienen del extranjero, principalmente de naciones como Países Bajos, Francia y Grecia. Esta política permite a la cadena ofrecer un surtido global manteniendo precios competitivos, aunque siempre bajo los estándares de calidad que exige para su marca propia.
Recientemente, Mercadona ha seguido ampliando su oferta nacional con lanzamientos como el nuevo “queso viejo intenso”, elaborado por Valle de San Juan en una pequeña aldea de Palencia con apenas 30 habitantes. Esta apuesta por el origen local en las variedades tradicionales convive con una logística internacional eficiente que garantiza que variedades icónicas europeas estén disponibles en todos sus supermercados, reflejando una tendencia de consumo que busca tanto la raíz local como la diversidad global.
Fuente: Diario AS






