A poco más de un mes de cumplir un año como CEO de Arcor, Andrés Graziosi da su primera entrevista a un medio desde que se hizo cargo del grupo que lideró Luis Pagani hasta abril de 2023 tras 30 años de gestión.
El ejecutivo entra al sector del consumo masivo luego de más de 20 años en la industria farmacéutica con gran experiencia en mercados maduros y altamente competitivos como los Estados Unidos, Suiza o Canadá que le permiten sumar valor al Grupo local en este nuevo contexto argentino en el cual la empresa apuesta a una mayor internacionalización.
“En este primer año, el principal desafío fue comprender en profundidad la dinámica de una compañía tan diversa, con tres divisiones de negocio, lo que me permitió ver de primera mano la capacidad de Arcor para gestionar distintos contextos al mismo tiempo y proyectarse con una mirada de largo plazo en múltiples mercados”, señala el número uno.
No es cualquier entrevista. La charla con la revista APERTURA tiene como disparador el ránking de las 100 mejores empresas en imagen y el Grupo Arcor es la segunda empresa más admirada por los líderes de opinión en el país detrás de Mercado Libre.
Pero, además, la compañía reconocida por sus golosinas y alimentos este año festeja su 75 aniversario y acaba de ser la protagonista de uno de los deals que seguramente marcarán el año. El 24 de marzo, en alianza con Danone, concretó la compra del 100 por ciento de Mastellone Hnos., la firma dueña de La Serenísima.
La empresa cordobesa y la multinacional francesa ya tenía el 49% de las acciones de la compañía creada por Pascual Mastellone y ahora sumaron el 51 por ciento restante que estaba en manos de los herederos del empresario lácteo y del fondo Dallpoint.
La compra, en el caso de Arcor, es una apuesta a un nuevo negocio que, como todos en el consumo masivo, enfrenta un contexto muy exigente. El sector lácteo también sufre la caída del consumo, presión de costos y mayor competencia de segundas marcas.
Esos mismos factores son los que hay que tener en cuenta a la hora de leer el último balance del gigante de Arroyito. Con ventas consolidadas por $ 4.902.647, el grupo liderado por Graziosi terminó 2025 con mayores ingresos, aunque con caída de un 7,8 por ciento en ventas reales.
Con expectativas moderadas para el negocio local, el Grupo apuesta en todos sus negocios a ampliar su presencia global.
-¿Qué significa para Arcor la compra de La Serenísima?
Para nosotros, este es un proyecto estratégico, que ratifica nuestro compromiso con el país y que complementa nuestra propuesta de valor en el negocio de consumo masivo.
Esta alianza se apoya en la experiencia previa que tenemos con Danone a través de Bagley Latinoamérica desde 2005. A lo largo de estos años, logramos integrarnos y potenciarnos para impulsar el negocio de galletas, alfajores y cereales. Este nuevo proyecto nos permitirá apalancar las capacidades comerciales, las operaciones, los procesos y las mejores prácticas de ambas empresas con el objetivo de acelerar el crecimiento del mercado lácteo y el desarrollo de productos diferenciales.
El joint venture operará a partir de una red de once plantas productivas en la región, donde se elaboran productos como leches, dulce de leche, quesos, mantecas, cremas, yogures y postres, lo que abre nuevas oportunidades para seguir desarrollando el mercado.
-¿Cómo cerraron 2025? ¿Cómo fue la rentabilidad?
En 2025, el mercado atravesó un período de reacomodamiento tras la baja de la inflación y los canales redefinieron sus circuitos de compra y consolidaron un nuevo equilibrio.
En este contexto, ciertas categorías de golosinas, chocolates y galletas mostraron una recuperación en los volúmenes de venta respecto del año anterior, mientras que el segmento de alimentos mostró una disminución explicada principalmente por ajustes de stock en la cadena comercial.
Por otro lado, se destaca el incremento en los volúmenes de ventas de Agronegocios respecto del año anterior. En Packaging, la performance se mantuvo alineada con la evolución de los mercados atendidos, con cierta estabilidad en los volúmenes.
En cuanto al desempeño general del negocio, en 2025 se alcanzó un resultado operativo que, en porcentaje sobre ventas, fue muy similar al del año anterior, con una leve mejora. Esto refleja la solidez del modelo de integración vertical de la compañía, una gestión eficiente de costos y el control riguroso de los gastos estructurales; junto con la sólida posición de mercado de nuestras marcas y la diversificación geográfica y de productos, que son factores clave que permitieron la mejora de la rentabilidad operativa en términos relativos.
-¿Cuáles fueron los principales hitos del año?
Este año celebramos distintos aniversarios muy relevantes como fue el caso de los 50 años de la marca Chocolinas, una de las marcas más importantes de nuestro porfolio de galletas. También celebramos los 145 años de Aguila, una marca que logró ir más allá de la repostería.
Además, en 2025, vivimos la llegada de la tendencia del pistacho y lanzamos Cofler Dubai, que se consolidó como el lanzamiento de mayor impacto en el desempeño de la marca durante el año. Este desarrollo combinó escucha al consumidor, velocidad de ejecución y solidez productiva para convertir una tendencia global en una innovación exitosa en tiempo récord. Por otra parte, celebramos los 50 años de Papel Misionero, un gran hito para nuestra división de Packaging, que consolida nuestro rol como el principal productor de papel kraft y cartón corrugado de Argentina. También celebramos los 50 años de la Planta de Molienda Húmeda II del Complejo Misky, un pilar estratégico de nuestra División Agronegocios.
Asimismo, en 2025, profundizamos nuestra presencia regional con el lanzamiento de una nueva línea de Bon o Bon en Brasil, la más moderna de Sudamérica, y la inauguración de una nueva planta de Packaging junto con la incorporación de la marca Sayón en Perú.
La convivencia de aniversarios en las tres divisiones de negocio del grupo: Consumo Masivo, Agronegocios y Packaging pone en evidencia la fortaleza de un modelo integrado que nos permite sostener crecimiento con visión de largo plazo. Celebrar trayectorias de 50 años no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una forma de hacer las cosas que sostenemos desde hace 75 años: invertir, innovar y evolucionar sin perder nuestras raíces.
-¿Cómo ve el consumo en cuanto a tendencias?
Observamos un consumo que se mantiene estable, con comportamientos heterogéneos entre categorías. Algunas muestran señales de recuperación respecto del año anterior, mientras que otras todavía evidencian una reactivación gradual.
La clave es sostener flexibilidad y una gestión adaptada a cada categoría y canal. Nuestro modelo diversificado nos permite acompañar distintas dinámicas de mercado y ajustar estrategias comerciales con una mirada de largo plazo. Más allá de la coyuntura, seguimos enfocados en identificar oportunidades para innovar y generar propuestas de valor que refuercen nuestra relevancia en el mercado.
-¿Cuál es su mirada sobre la apertura de las importaciones?
Confiamos en nuestra competitividad, en la reconocida calidad de nuestros productos y en la cercanía y el vínculo con nuestros consumidores. Por otra parte, es importante avanzar en un entorno que asegure una competencia en igualdad de condiciones, especialmente en aspectos vinculados a la carga tributaria, la logística y la infraestructura, que impactan directamente en la competitividad de la industria local.
-¿Cómo viene 2026 para el sector en general?
En cuanto a consumo masivo, prevemos que se mantenga cierta heterogeneidad entre categorías. Más que un crecimiento lineal, es probable que el sector evolucione de manera gradual y con dinámicas diferenciadas.
-¿Cuáles son los planes de Arcor para 2026?
El 2026 será un año especial para la compañía porque cumple 75° años. Para nosotros este aniversario es una oportunidad para poner en valor cada vez que, a lo largo de nuestra historia, siempre elegimos estar. Y esto significa que elegimos invertir y apostar al país con una mirada de largo plazo; elegimos crecer desde nuestras raíces y atravesar fronteras; elegimos avanzar en sustentabilidad para cuidar a las personas y al planeta; y elegimos transformar cada lugar donde operamos construyendo relaciones basadas en la confianza. Este nuevo aniversario es un momento de celebración de una trayectoria marcada por el desarrollo productivo, la diversificación de negocios y mercados, y una vocación permanente de expansión internacional.
Al mismo tiempo, vamos a profundizar nuestra vocación exportadora, que forma parte del ADN de la compañía. Contamos con presencia comercial en más de 100 países, oficinas en cuatro continentes y 49 plantas productivas distribuidas en Argentina y en mercados como Perú, Chile, México, Brasil y Angola. En este marco, 2026 será un año clave para consolidar la expansión global de la marca Bon o Bon, que es nuestra marca insignia en el mundo, con el lanzamiento de Bon o Bon Supreme, una nueva propuesta que llegará a cinco continentes y a 25 países en su primer año, como España, Estados Unidos, Israel, Perú, Ecuador, México, China, Angola, Mozambique. Nuestra ambición es ampliar nuestra huella internacional.
En nuestro negocio de Packaging también estamos mirando mercados de exportación con soluciones orientadas específicamente a estos mercados e incorporando mejoras en la impresión gráfica. Además, estamos desarrollando nuevos envases más funcionales y eficientes para distintas industrias.
-¿Cuáles serán las avenidas de crecimiento?
Vamos a seguir trabajando en un portafolio que combine productos accesibles junto con el desarrollo de líneas premium, orientadas a nuevas ocasiones de consumo y a consumidores que buscan experiencias diferenciales.
En cuanto a la estrategia de mercados, vamos a impulsar el crecimiento de categorías con mayor potencial exportador y seguir ampliando nuestra presencia en mercados internacionales.
También trabajaremos especialmente en la eficiencia y la productividad, potenciando la adopción de tecnologías, analítica de datos e inteligencia artificial para ampliar nuestras capacidades digitales, tomar decisiones más ágiles y mejorar tanto la efectividad comercial como la productiva.
-¿Cuáles serán los desafíos a tener en cuenta: regulación, financiamiento, consumo?
Los avances alcanzados en materia de ordenamiento de la macroeconomía, baja de la inflación y los relacionados a la modernización del marco laboral, son factores clave para promover un entorno de negocio favorable. Los desafíos estructurales siguen vinculados a la necesidad de consolidar un entorno que promueva la competitividad y la inversión. En este sentido, es imprescindible abordar temas como infraestructura y logística, y avanzar en una reforma tributaria que simplifique el sistema impositivo y reduzca la carga sobre la producción. Esto contribuiría a generar mejores condiciones para competir local e internacionalmente y continuar creciendo.
Este contexto nos plantea el desafío de desarrollar nuevas capacidades para sostener nuestra competitividad, que es parte de nuestro ADN exportador. Por eso, implementamos una estrategia de inversión orientada a mejorar la eficiencia y la productividad, incorporando tecnología, analítica de datos e inteligencia artificial para fortalecer nuestra capacidad de gestión y nuestra posición en los distintos mercados donde operamos.
Fuente: El Cronista






