La cadena láctea santafesina se encuentra en una encrucijada de contrastes. Por un lado, la provincia consolida su liderazgo como la mayor procesadora y exportadora del país; por el otro, enfrenta la parálisis de dos de sus gigantes, SanCor y Verónica, y una caída drástica del consumo interno por la pérdida del poder adquisitivo.
El límite de la asistencia estatal
De Lorenzi fue tajante respecto a la situación de las firmas emblemáticas. Tras meses de gestiones que incluyeron materia prima para trabajar a fasón, avales con SGR y financiamiento bancario, el funcionario provincial señaló que el margen de acción del Estado se ha completado.
-
SanCor: El proceso ya se encuentra en una etapa judicial de quiebra. “Necesitamos que se solucione rápido para que las plantas vuelvan a procesar”, afirmó, subrayando que el sistema lácteo nacional requiere de esa capacidad instalada ante la abundancia de leche prevista.
-
Verónica: Al igual que SanCor, el diagnóstico apunta a “malas gestiones empresariales del pasado”. El gobierno provincial ahora observa el desenlace desde la barrera operativa, esperando que el sector privado logre reactivar las líneas de producción.
Récord histórico vs. Consumo deprimido
Argentina se encamina a un escenario productivo que no se ve desde hace un cuarto de siglo. De Lorenzi estima que, si el clima acompaña, se podría superar la barrera de los 12.000 millones de litros, un hito que el país no logra romper desde hace 25 años. Sin embargo, este potencial récord choca contra dos muros:
-
Demanda interna: Las familias argentinas están recortando el consumo de productos lácteos que no son considerados de primera necesidad.
-
Sobreoferta de primavera: Con la llegada del pico de producción estacional, el excedente de leche podría “inundar” el mercado interno, provocando una caída estrepitosa del precio que recibe el productor si no se acelera la exportación.
La amenaza de “El Niño”
No todo es optimismo productivo. El director provincial advirtió sobre la proyección del fenómeno de “El Niño” para la segunda mitad de 2026. En la lechería, el exceso de lluvias es sinónimo de barro y estrés para los animales, lo que genera caídas bruscas en la productividad y problemas sanitarios en los rodeos, pudiendo comprometer la meta de los 12.000 millones de litros.
Estrategia: Exportar o caer
Para Santa Fe, la ecuación es clara: la provincia es la base fundamental de la cadena, pero su estabilidad depende de la demanda externa. De Lorenzi ratificó que el Ministerio de Desarrollo Productivo está enfocado en abrir canales internacionales para colocar los excedentes y proteger la rentabilidad del tambero santafesino frente a una demanda doméstica que no muestra señales de recuperación inmediata.
Fuente: Lt9
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






