El sector lácteo de China, históricamente uno de los mayores importadores de productos lácteos del mundo, experimenta una transformación estructural significativa que está modificando las dinámicas del comercio global de lácteos. Esta evolución ha llevado al país asiático de una posición de demanda neta de importaciones a una de productor con excedentes y exportador emergente, especialmente en leche en polvo.
Durante décadas, China fue una fuente clave de demanda para exportadores como Nueva Zelanda, la Unión Europea y los Estados Unidos, especialmente en productos como leche en polvo entera, cuyo precio internacional estaba fuertemente influenciado por las compras chinas. Sin embargo, en los últimos años, las políticas de autosuficiencia alimentaria impulsadas por el gobierno chino, junto con la industrialización de la producción lechera —mediante megafincas y genética mejorada— han elevado la oferta interna por encima de la demanda local.
Este incremento productivo, que en años recientes ha llevado a China a generar excedentes de leche cruda y productos derivados, ha impactado en la reducción de importaciones lácteas en ciertas categorías, particularmente leche en polvo. A su vez, China ha comenzado a exportar productos lácteos hacia regiones como el Sudeste Asiático, África, el Medio Oriente y Asia Central, aunque desde una base modesta comparada con los exportadores tradicionales.
Impacto en el mercado lácteo internacional
Este giro estratégico en China tiene efectos significativos para los mercados globales:
-
Presión sobre precios internacionales: Al disminuir su dependencia de importaciones, la tradicional influencia de China sobre los precios de leche en polvo y otros commodities lácteos se ha debilitado, generando presión a la baja sobre valores de exportación en 2025 y 2026.
Reconfiguración de mercados de exportación: Exportadores de leche en polvo —como Nueva Zelanda, la UE y Australia— han visto contracciones en volúmenes dirigidos a China, lo que les obliga a buscar nuevos destinos o fortalecer nichos diferenciados.
Estímulo a la competencia regional: Países exportadores medianos y emergentes podrían aprovechar los cambios en el patrón de importaciones chino para mejorar su acceso en mercados regionales menores o aprovechar segmentos específicos, como productos funcionales o valor agregado.
Además, este proceso refleja una evolución donde la producción interna consolidada permite al sector lácteo chino no solo abastecer al mercado doméstico, sino también participar de manera creciente en el comercio internacional, aunque aún en niveles menores comparados con los líderes tradicionales.
Fuente: eDairyNews (edición en inglés) – China’s Dairy Revolution: From Giant Importer to Emerging Exporter
https://en.edairynews.com/chinas-dairy-revolution-from-giant-importer-to-emerging-exporter/






